Por: Mariela Arvayo
Cananea, Sonora, a 28 de agosto de 2026.- El regreso a clases ya está a la vuelta de la esquina, y para que no te ganen las prisas y el estrés ante los cambios que se deben generar en la dinámica familiar después del período vacacional, te compartimos unas útiles sugerencias para recuperar tu rutina al regresar a las actividades escolares.
La maestra Maribel Vásquez Morales, directora del Colegio Bicultural de las Américas, con amplia experiencia como docente, pero también como madre de familia, sugirió 10 puntos para aplicar ante el próximo inicio del ciclo escolar:
- Empiecen a ajustar los horarios desde unos días antes, no esperen al primer día de clases para cambiar la hora de dormir y despertar. Adelanten gradualmente la hora de acostarse y levántense un poco más temprano cada día.
- Recuperen una buena rutina de sueño. Dormir bien influye directamente en el estado de ánimo, la concentración y el aprendizaje. Establezcan una hora para dormir y procuren mantenerla incluso los fines de semana.
- Organicen juntos la mañana. Preparar desde la noche anterior uniforme, mochila, zapatos, lonchera y todo lo necesario evitará las prisas y discusiones al comenzar el día.
- Hagan un calendario familiar. Coloquen en un lugar visible las actividades escolares, tareas, entrenamientos, clases extracurriculares, citas y compromisos familiares. Esto ayuda a que todos sepan qué viene y evita saturar la agenda.
- No llenen cada minuto de actividades. Después de la escuela también necesitan tiempo para descansar, jugar, convivir y simplemente no hacer nada. Una agenda demasiado llena puede generar cansancio y estrés.
- Establezcan un horario para tareas. Busquen un momento fijo, en un espacio tranquilo y con pocas distracciones. No se trata de estar encima de ellos todo el tiempo, sino de enseñarles a organizarse y asumir responsabilidades.
- Regulen nuevamente el uso de pantallas. Durante las vacaciones los horarios suelen relajarse. Retomen límites claros, especialmente antes de dormir y durante el tiempo destinado a tareas, comidas y convivencia familiar.
- Involucren a sus hijos en la organización. Pregúntenles: “¿Qué crees que necesitamos preparar para que tus mañanas sean más fáciles?” Darles participación fomenta autonomía y responsabilidad.
- Hablen sobre el regreso a clases. Pregunten cómo se sienten, qué esperan del nuevo ciclo y si hay algo que les preocupe. En adolescentes, una conversación tranquila puede ser mucho más efectiva que una larga lista de instrucciones.
- Eviten comenzar con presión y perfeccionismo. Los primeros días son para volver a encontrar el ritmo. Habrá olvidos, cansancio y pequeños tropiezos. Lo importante es acompañarlos, corregir y volver a intentarlo.
La maestra resaltó que la idea clave es recordar que la rutina no significa rigidez, sino que permite que los niños y adolescentes sepan qué esperar, tengan responsabilidades claras y, al mismo tiempo, cuenten con espacios para descansar, divertirse y convivir, para que todos tengan un ¡Feliz regreso a clases!
