Por: LC María del Carmen Figueroa Soto
La belleza de un paisaje puede estar formada por elementos que, a primera vista, parecen estar exactamente dónde deben estar. Pero en la naturaleza, como en tantas cosas, el equilibrio es fundamental: aquello que resulta hermoso cuando lo observamos puede convertirse en un problema cuando crece, se extiende o altera las condiciones que permiten la vida de otras especies.
Durante mi visita a la Ribera de Chapala tuve la oportunidad de recorrer tanto Chapala como Ajijic. En ambos lugares encontré un paisaje que invita a detenerse: el lago, las montañas, las embarcaciones, las aves y esa particular combinación de colores que hace de esta región un sitio difícil de mirar con indiferencia.
Pero hubo también un elemento que llamó mi atención: el lirio acuático presente en distintos puntos de la ribera. A primera vista, su color verde puede integrarse perfectamente al paisaje y hasta parecernos parte de su belleza natural. Sin embargo, al conocer un poco más sobre esta planta, uno descubre que su proliferación excesiva puede convertirse en un problema para el equilibrio del ecosistema.
Y es aquí donde surge una reflexión interesante: la naturaleza puede reunir una belleza extraordinaria en un mismo lugar, pero la belleza no siempre significa equilibrio. Una planta puede formar parte del paisaje y, al mismo tiempo, cuando encuentra condiciones que favorecen su crecimiento desmedido, modificar las condiciones de luz y oxigenación del agua, afectando el hábitat de otras especies.
No es un paisaje cualquiera. El Lago de Chapala es el lago más grande de México y, además, un Humedal de Importancia Internacional, reconocido por su valor ecológico y por ser hábitat de numerosas especies de aves y peces. Quizá por eso, contemplar su belleza también significa comprender la responsabilidad que tenemos de conservarla.
Esto no resta belleza al Lago de Chapala; por el contrario, nos invita a mirarlo de otra manera. Chapala y Ajijic muestran una riqueza natural y cultural que merece ser admirada, pero también conocida y protegida. Para conservar aquello que nos maravilla, primero tenemos que comprenderlo.
Ajijic forma parte de los Pueblos Mágicos desde 2020.
Porque admirar también es aprender a cuidar.
Fuente:
Fuente: Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Ficha Informativa de los Humedales de Ramsar (FIR), Lago de Chapala, Sitio Ramsar No. 1971.
