Cananea, Sonora, a 20 de abril de 2026.- En últimos años son pocos los negocios familiares que sobreviven y se mantienen vigentes al paso del tiempo en Cananea, las nuevas tecnologías, el incremento de emprendimientos, la exigencia de los consumidores y la cambiante economía que golpea al comercio informal, los ha obligado a adaptarse o morir en el intento.
Un ejemplo de tradición comercial en Cananea es El Farolito, conocido e icónico por la venta de chucherías y lonches, este local ubicado en la esquina de la Juárez y 6ta Este cuenta con alrededor de medio siglo de historia, señala su propietaria Thelma Bautista, pues si bien no recuerda el año exacto de fundación, menciona que su esposo, don Héctor Castellano, (QEPD), fue quien inició el negocio en la década de 1970 junto a su primera esposa.
Tras el fallecimiento de su esposo, desde 2016 ella se hizo cargo del local, “primero empezó con venta de chucherías, dulces, papitas con queso, con verdura y salsa”, siendo los fritos Azteca con queso o con salsa preparada los más gustados desde hace 50 años y hasta la fecha, señala.
Hace cerca de 4 años realizó una ampliación al local para ofrecer lonches con burritos de diferentes guisos y hot dogs, lo que resultó con gran aceptación, señala Thelma, siendo los empleados del banco los más fieles, además de trabajadores mineros que pasan por su lonche desde temprano y los estudiantes que siempre acuden después de clases por las chucherías.
Actualmente y desde hace 9 años Thelma cuenta con trabajadores que atienden el local que representa su única fuente de ingresos, en ocasiones con bajas ventas, admite, pero permanece en el gusto de los clientes por su buena atención y servicio, además de la constancia, pues llueva, nieve, truene o relampaguee, El Farolito abre a diario y listo para atender a la comunidad, con facilidad de pago en efectivo o por transferencia.
“Antes abríamos hasta la 1:00 de la mañana, pero ahora el horario es de lunes a domingo de 7:00 de la mañana a 10:00 de la noche, aquí los esperamos con los ricos fritos y papitas, con salsa o queso, siempre listos para darle gusto al cliente y atenderlos de la mejor manera”, invitó Thelma a visitar la tradicional tiendita El Farolito, con medio siglo de historia y buenas anécdotas.


