Cananea, Sonora, a 23 de marzo de 2026.- Cananea recibió por segunda ocasión la visita de grupos de entusiastas estudiantes de la carrera de Antropología de la Universidad de Sonora, quienes impartieron un interesante taller al Club Centenario del Cobre INAPAM sobre la conservación del patrimonio cultural, además de iniciar un proyecto de la mano de las adultas mayores.
Las jóvenes Jennifer y Ana Karen de 8avo semestre, así como Alina y Cecilia del 6to semestre, comentaron cómo este proyecto nació durante su visita el pasado mes de noviembre a la Hacienda del Abuelo San José, mientras no tenían idea de que podían ofrecerles, señalaron que fueron los propios adultos mayores quienes pidieron el tema, “fue impactante saber que tanto les importa a las personas de Cananea conservar estos edificios y no se está haciendo”, señaló Jennifer.
Gracias al gran deseo de los abuelitos de ser parte de las acciones para conservar los edificios históricos de Cananea y por su amor a la historia, las estudiantes colaboraron con ellos al proporcionarles la información necesaria, todas las herramientas y les ayudaron en el proceso que se trata de llenar un formulario y subirlo en línea para expresar la solicitud al INAH.
Sin embargo, no solo se trata de bienes inmuebles, “el patrimonio abarca también las anécdotas, las experiencias, fotografías antiguas, esto también contribuye al patrimonio cultural y material, por eso la importancia de transmitir estos valores culturales a las nuevas generaciones” resaltó Alina al hablar de la intención de iniciar un proyecto de reunir testimonios de los abuelitos, que se compartan videos, audios y fotografías que queden para la posteridad.
“Es una historia viva”, mencionó Cecilia, quien también resaltó la idea de tener un acervo que reúna y rescate esas anécdotas para que queden por escrito, una iniciativa que se pretende presentar en la Universidad, donde los datos de la consulta recopilada por las estudiantes se plasmen, dándole voz de los adultos mayores.
Explicaron que ya se inició con el primer paso, al contar con un grupo de ciudadanos con la conciencia sobre la necesidad de cuidar estos lugares, las memorias y preservarlas, lo que sigue es tomar acciones, continuar con el proceso técnico y burocrático, donde se especifiquen los edificios, de quien es la propiedad, croquis, los planos y un documento que recabe las voces ciudadanas sobre la importancia del inmueble que da identidad a los cananenses.
Si bien las jóvenes son originarias de Nogales y Hermosillo, se mostraron muy interesadas por la historia de Cananea y agradecidas con el recibimiento de la comunidad, por lo que dijeron que van a regresar, ya sea para dar seguimiento al proyecto o para conocer más de su gente y visitar a las amistades que ya forjaron en la localidad.
