Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, 11 de enero del 2026.-
Para la familia Montiel Díaz, la vida de Jesús Martín Montiel Díaz —nacido el 17 de agosto de 1989 y fallecido el 22 de junio de 2021— es recordada como la historia de un joven valiente, solidario y profundamente arraigado a su comunidad. Hijo de Martín Manuel Montiel Borbón y Martha Irene Díaz Mungarro, y hermano de Manuel Eduardo y Rubén David, Jesús Martín, encontró en la música una forma de expresión y al mismo tiempo, un espacio de identidad.
Durante su trayectoria formó parte de las agrupaciones Los Inigualables de Sinaloa, Los Plebes Atrevidos, Manuel Miranda, Conjunto Nueva Estrella y, en su última etapa, Región 645. Junto a su grupo participó también en la serie Run Coyote Run, película que se filmó en el fronterizo municipio de Naco, Sonora.
“Desde niño formó ese carácter”
En entrevista para este reportaje, su tío Joel Montiel recuerda el origen de su vocación musical y de su temperamento solidario:
“Jesús Martín desde niño empezó a formar ese carácter que tuvo hasta el último día de su vida. Como a los 15 años, cuando ya dejas los juguetes y empieza la adolescencia, empezó el gusto por la música.
La guitarra fue su punto de partida —explica— y con ella llegó también la escritura:
“Él empezó a escribir desde que aprendió guitarra, pero era muy reservado. Lo que escribía, lo escribía para él.”
El corrido nacido del 11 de enero
A diferencia de otras composiciones, su corrido sobre los mineros nació de una vivencia directa que lo marcó profundamente. Aquel 11 de enero, acompañó a su padre y presenció la confrontación que vivió la comunidad. Joel Montiel lo recuerda con claridad:
“Cuando hizo el corrido de los mineros fue algo especial. Él llegó enojado, con impotencia, con tristeza, con coraje de mirar cómo nos arrebataban nuestro trabajo, y todo eso que traía lo hizo escribir ese corrido.”
El tema no surgió de una historia sentimental, sino de una experiencia colectiva que lo atravesó como joven e hijo de trabajador:
“Así como para una canción de amor ocupas una musa o una pareja, este corrido salió del sentimiento que le dejó ver la injusticia. Jesús Martín era un hombre muy especial, muy buen hijo, hermano, sobrino y buen nieto; era un hombre de mucha ley.” Comenta Joel su tío.
Juventud que dio oxígeno a la lucha
Tras una entrevista radiofónica en el 2018 realizada a Martín, el delegado del Sindicato Minero, Heriberto Verdugo, dedicó unas palabras públicas sobre su ejemplo.
El dirigente destacó el significado de jóvenes como él en medio de años de resistencia:
“El actuar de jóvenes como Martín le dio una oxigenación a la lucha, luego de tanto sufrimiento.” Comentó el delegado Sindical.
En su mensaje dirigido a las nuevas generaciones de familias mineras, llamó a recuperar el origen y la dignidad colectiva:
“A los hijos de los mineros les digo: tenemos que retomar nuestro origen y demostrar el valor que el joven Martín ha demostrado.”
Luego de una inesperada enfermedad el joven Martín desafortunadamente fallece el 22 de junio de 2021, al momento de su partida, la comunidad y su familia lo despidieron con la canción “Descansa, General”, gesto que sintetizó el reconocimiento a su carácter firme, su vocación musical y su compromiso afectivo con los suyos.
Para quienes lo conocieron, Jesús Martín permanece en la memoria como un joven íntegro y solidario, cuya voz convirtió el dolor en canto y dejó testimonio de una generación marcada por la dignidad y la resistencia social.
Su legado sigue vivo en la música y en la palabra de su gente y en el gran amor de su familia.
La canción titulada Mineros de Cananea autoría de Jesús Martín Montiel Díaz, lleva la siguiente letra:
Un día 11 de enero
nunca se me va a olvidar,
llegaron los granaderos
y también la estatal,
en contra de los mineros
la historia voy a contar.
Este gobierno vendido
con el pueblo no podrá,
eso lo han demostrado
mineros de esta ciudad.
Quieren acabar con ellos
pero eso no va a pasar.
Llegaron varios camiones
repletos de uniformados,
pero ellos nunca pensaron
del 4 que habían formado.
Eran más de 1,000 mineros
y ahí los dos se enfrentaron…
Prendieron varios tranvías,
casetas, también tractores,
la cosa fea se ponía…
eran valientes señores,
toda la cara le dieron.
EN CANANEA SOMOS HOMBRES.
La ley ya la vio perdida
y entonces armas sacaron,
se escuchan detonaciones
en contra de algunos carros.
Pues ya no les quedó de otras,
tuvieron que abandonarlo.
La 65 hace historia
y hay que tenerlo presente,
al gobierno yo le digo:
no se meta con mi gente,
ahí quedó demostrado
que somos hombres valientes. Finaliza
Primer nieto de la familia paterna, Jesús Martín Montiel Díaz creció rodeado de un amor profundo y compartido. Para sus abuelos y sus tíos fue motivo de orgullo, cuidado y esperanza; un vínculo afectivo que marcó su formación y fortaleció el sentido de pertenencia que más tarde se reflejaría en su compromiso y sensibilidad social.
La historia de Cananea no se construye sólo con fechas y acontecimientos, sino con los nombres de quienes, desde su tiempo, asumieron la responsabilidad de no olvidar. Jesús Martín Montiel Díaz forma ya parte de esa memoria viva: la de un joven cuya voz y convicción enlazaron el pasado de lucha con el presente en busca de justicia. Recordarlo es reconocer que la historia sigue latiendo en las nuevas generaciones y que su legado permanece, no como ausencia, sino como conciencia.
Corrido mineros de Cananea:
