Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, 14 de octubre, 2026.- En la historia de Cananea Vieja hay personajes cuya trayectoria forma parte de la historia del barrio y de la identidad de la ciudad. Uno de ellos fue el profesor Julio Sosa Ballesteros, maestro, investigador, escritor y Cronista Municipal de Cananea durante el periodo 1988-1991, quien dedicó buena parte de su vida a estudiar, preservar y compartir la historia de su tierra.
Su vínculo con Cananea Vieja quedó plasmado en las páginas de su libro Semblanzas del alma, donde recordó el negocio familiar de abarrotes al mayoreo y menudeo, conocido como La Tienda Nueva. En sus propias palabras: “Jamás pensé en tomar las riendas del negocio de mis padres”. Aquel establecimiento formó parte de sus primeros años en un barrio que conservaría un lugar especial en su historia personal.
Su trayectoria profesional estuvo estrechamente ligada a la educación y la cultura. Fue locutor de la estación de radio XEFQ, director del Museo de la Lucha Obrera y maestro de primaria. Posteriormente, cumplió uno de sus anhelos profesionales al incorporarse como docente a la Escuela Secundaria Federal Mártires de 1906, institución de la que también llegó a ser director. Asimismo, dirigió la Escuela Secundaria para Trabajadores y se desempeñó como director de planteles educativos en Hermosillo y del Instituto Tecnológico Superior de Cananea.
Después de 45 años de servicio docente, dejó una huella en distintas generaciones de estudiantes. Su interés por la historia también se manifestó desde su formación profesional, pues su tesis fue una exposición histórica sobre la vida de Cananea. Con el paso de los años, su trabajo de investigación se tradujo en más de veinte libros dedicados al municipio, contribuyendo al conocimiento de su pasado social, cultural y minero.
Una muestra de su compromiso con la investigación histórica y con el trabajo de otros autores se encuentra en una carta fechada el 4 de febrero de 1979, dirigida al licenciado Francisco Córdova Romero, autor de Perfil Histórico de Cananea. En ella, Sosa Ballesteros reconoció el valor de aquella obra, destacó su carácter interesante y bien documentado e invitó a otros lectores a colaborar con el autor para enriquecer su investigación. Su mensaje revela una convicción que distinguió su labor: la historia se fortalece cuando quienes la investigan comparten conocimientos y contribuyen a preservar la memoria colectiva.
Además de su actividad educativa y editorial, participó en la vida sindical del magisterio y ocupó responsabilidades dentro de la Sección 28 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Su trayectoria reunió así distintas facetas de servicio: la enseñanza, la gestión educativa, la investigación y la divulgación de la historia local.
El profesor Julio Sosa Ballesteros falleció en enero de 2026. Su partida deja el recuerdo de un cananense que encontró en la educación y en la historia dos formas de contribuir a su comunidad. Su obra escrita constituye un legado para quienes desean conocer mejor el pasado de Cananea, mientras que su relación con Cananea Vieja nos recuerda que la historia de un lugar también se construye a través de las personas que nacieron, crecieron y dejaron huella en sus calles.
La historia de Cananea también se comprende a través de los personajes que habitaron sus barrios, participaron en la vida de la comunidad y contribuyeron a construir su identidad. En ese sentido, la trayectoria del profesor Julio Sosa Ballesteros representa una parte del patrimonio cultural que da significado a Cananea como Pueblo Mágico, donde los personajes, sus historias y sus aportaciones permiten comprender la riqueza histórica de esta tierra minera.
Hoy, recuperar su trayectoria es una manera de reconocer su aportación a la memoria de Cananea y de mantener presente el nombre de quien dedicó buena parte de su vida a estudiar y compartir la historia de su pueblo.

