Personajes de Cananea Vieja
Por: María del Carmen Figueroa Soto
Cananea, Sonora, 13 de octubre de 2026.- Hay hombres que, a través de sus acciones y su participación en acontecimientos trascendentales, dejan un legado que merece ser recordado por las generaciones posteriores.
La historia de Cananea Vieja también se construye a partir de los hombres y las mujeres que participaron en acontecimientos decisivos para la comunidad. Carlos Córdova Quiroga es uno de esos personajes cuya trayectoria merece ser recuperada.
Su participación en el movimiento agrario que impulsó el reparto de tierras en la región de Cananea lo vincula con un proceso que transformó la historia social y económica de numerosas familias.
La expropiación del Latifundio Greene constituyó uno de los acontecimientos más relevantes de la historia agraria regional. El 31 de julio de 1958, durante el gobierno del presidente Adolfo Ruiz Cortines, se expidió el decreto de expropiación de 261,653 hectáreas distribuidas en los municipios de Cananea, Naco y Santa Cruz, con el propósito de organizar y fomentar nuevos centros agrícolas y ganaderos en Sonora.
En este proceso participaron organizaciones campesinas, dirigentes y ciudadanos que promovieron la reivindicación de las tierras. Entre ellos se encontraba Carlos Córdova Quiroga, quien, de acuerdo con las referencias históricas consultadas, se desempeñó como presidente y comisariado ejidal, además de socio delegado de las Sociedades Locales Colectivas de Crédito Ejidal Ganadero del ejido 16 de Septiembre, conocido como “Los Nogales”.
Un pasaje particularmente significativo aparece en la obra Expropiación del Latifundio Greene, de Sosa Ballesteros. En ella se refiere que, en la casa de Carlos Córdova Quiroga, ubicada en Cananea Vieja, se celebró una reunión con personas vinculadas al movimiento, durante la cual se acordó realizar una toma simbólica del Latifundio Greene, para después regresar a Cuitaca.
Este testimonio permite reconocer la importancia de los espacios y las personas que participaron en la organización del movimiento agrario, cuya historia no puede comprenderse únicamente a partir de los decretos oficiales, sino también mediante las acciones de los ciudadanos que contribuyeron a hacerlo posible.
Hoy, el nombre de Carlos Córdova Quiroga vuelve a la memoria pública a partir de la solicitud presentada por su familia ante el Ayuntamiento de Cananea, para que sea considerado para la denominación de la plaza ubicada en el ejido 16 de Septiembre, “Los Nogales”.
Lo recordamos también en su vida familiar, junto a su esposa, Margarita Otero, y sus hijos Francisco Reyes, Manuel, Agustín, Juan, Evangelina, Yolanda, María Antonia, Rosa María, Anselmo, José Carlos y María Catalina. De acuerdo con la información familiar disponible, Evangelina, María Antonia y Rosa María viven actualmente.
Carlos Córdova Quiroga también es recordado por su apodo: “El Vaquero”, nombre con el que se conocía la tienda que tuvo en Cananea Vieja, según el testimonio de su hija. Durante varios años vivió en una casa de dos pisos ubicada en este antiguo sector de la comunidad.
Recuperar estas historias es una manera de reconocer a quienes, desde su comunidad y sus propias circunstancias, formaron parte de los acontecimientos que dieron rumbo a nuestra región. La memoria de Cananea también se construye recordando a sus ciudadanos y las huellas que dejaron en la historia colectiva.
