DON CALIXTO OCHOA TABARES Y SU LIRA DE ORO

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Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal

Cananea, Sonora octubre 25, 2026.- La historia de Cananea no se construye únicamente a partir de las grandes transformaciones económicas, los acontecimientos políticos o el desarrollo de la minería. También se encuentra en las vidas de hombres y mujeres que, desde sus oficios, sus familias, sus talentos y su participación en la comunidad, contribuyeron a dar identidad a los antiguos barrios y campos mineros.

El barrio de Cananea Vieja guarda parte de esa memoria. En sus calles, callejones y espacios de convivencia transcurrió la vida de comerciantes, trabajadores, músicos, artesanos, familias y personajes que, con su esfuerzo cotidiano, dejaron huella en una comunidad marcada por el trabajo, la diversidad de sus habitantes y sus tradiciones.

Recordar a quienes nos precedieron es también una manera de comprender quiénes somos y de preservar la memoria de nuestra comunidad.

Uno de los personajes que establecieron su barbería en el barrio de Cananea Vieja, fue don Calixto Ochoa Tabares, recordado a través del tiempo por sus oficios y aportaciones a la comunidad, particularmente por su trabajo como barbero y por la orquesta La Lira de Oro, actividades que contribuyeron a la vida social y cultural de la población.

La semblanza escrita por Jesús Morales Tapia (1992), sustentada en los testimonios de Víctor Ochoa, hijo de Calixto, y de su amigo Luis Mendoza, proporciona datos que permiten conocer parte de su trayectoria.

Originario de Guadalajara, Jalisco, don Calixto partió desde muy joven hacia el norte de la República, en busca de su destino. Tal vez su único equipaje lo constituían sus conocimientos del oficio de barbero y su habilidad para el bello arte de la música. Durante su recorrido hizo una parada en el poblado de Rosario, Sinaloa, donde conoció a Paulita Palomino, quien llegaría a ser su esposa. Su estancia en Sinaloa coincidió con el nacimiento de sus primeros hijos, de acuerdo con la semblanza de Morales Tapia (1992).

Entre 1902 y 1903, don Calixto instaló su barbería cerca de la calle del Puente, en el barrio de Cananea Vieja. Posteriormente, trasladó su negocio al entonces callejón Montecarlo, hoy callejón Hidalgo.

Para 1913, don Calixto ya contaba con la orquesta La Lira de Oro, cuyos integrantes eran Ramón Ruiz, Ángel G. Juvera, Luis Mendoza Cota, Estanislao Bailón, David Molina y Gabriel Uzárraga, mientras que él se desempeñaba como director, según refiere Morales Tapia (1992).

Don Calixto y Paulita procrearon nueve hijos: Everardo, Rosario, Modesto, Ramón, Ramona, Mercedes, José Martiniano, Ramiro y Víctor. Sus hijos fueron personas trabajadoras, y varios de ellos aprendieron el arte de la música, una herencia que recibieron de su padre. Además de desempeñarse en el oficio de la barbería, algunos trabajaron en la mina y participaron en las actividades musicales de la familia.

Everardo tocaba la batería; Ramón, el saxofón; y Martiniano, el violín. Don Calixto ejecutaba el contrabajo, conocido también como violón, y en algunas ocasiones tocaba la mandolina. Modesto, aunque no llegó a formar parte de la orquesta, también destacaba por su habilidad para interpretar el órgano, el acordeón y el piano.

En las montañas de Cananea, donde se encontraba el poblado minero de Buena Vista, la música de La Lira de Oro acompañó numerosos acontecimientos, especialmente entre 1930 y 1940. Durante años, la Junta Patriótica del ya desaparecido pueblo de Buena Vista contrató los servicios de la orquesta de don Calixto Ochoa Tabares para amenizar buena parte de las celebraciones y los actos organizados durante las fiestas patrias.

Don Calixto fue uno de aquellos hombres que hicieron vibrar el aire con sus notas musicales; un músico que llenó de melodías el pueblo de Buena Vista y los campos mineros, y cuya orquesta también alegró el estadio Mártires de 1906. Su legado permanece en la memoria de quienes conocieron su música y compartieron con él la vida comunitaria.

Finalmente, don Calixto Ochoa Tabares falleció a las 9:45 horas del 8 de agosto de 1956, a la edad de 80 años, según consta en el acta número 143 del Registro Civil de Cananea, Sonora.

Fuentes documentales

– Registro Civil de Cananea, Sonora. Acta de defunción núm. 143 de Calixto Ochoa Tabares, 8 de agosto de 1956. MDCFS

– Morales Tapia, J. (1992). Don Calixto Ochoa T. y su “Lira de Oro”.

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