Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora a 07 de octubre de 2026.- A principios del siglo XX, la actual avenida Juárez, en el sector de El Ronquillo, era conocida también como Main Street, denominación vinculada a la fuerte influencia estadounidense en la organización urbana y comercial del entonces campamento minero.
Hay fotografías que retratan una calle y otras que, sin proponérselo, terminan retratando toda una época. En ellas quedan atrapados edificios, comercios, automóviles, trabajadores, transeúntes y escenas de la vida cotidiana que, con el paso del tiempo, adquieren un nuevo significado.
Esta imagen de la avenida Juárez, particularmente en el sector de El Ronquillo, nos permite asomarnos a una etapa en la que esta vialidad concentraba buena parte de la actividad comercial de Cananea. Sus establecimientos, escaparates y el constante movimiento de compradores y trabajadores la convertían en uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad.
En primer plano aparece un automóvil Ford de 1937, acompañado por otros vehículos de la época, mientras algunos peatones recorren la avenida frente a los establecimientos comerciales. A la izquierda se alcanza a distinguir el anuncio de la Sastrería González. Más adelante aparece el Centro Mercantil, uno de los comercios que formaron parte importante de El Ronquillo.
Unos locales más adelante se alcanza a leer el anuncio de LAMSA, relacionado con Líneas Aéreas Mineras, empresa que tuvo presencia en Cananea durante aquellos años.
El dato resulta particularmente interesante porque muestra que la importancia comercial de Cananea trascendía su actividad minera. De acuerdo con el Dr. Samuel Banda (2011), en 1942 Líneas Aéreas Mineras solicitó autorización a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) para operar la ruta Chihuahua–Cananea–Nogales, con conexión en Chihuahua hacia la ruta México–Ciudad Juárez. La solicitud argumentaba la considerable importancia del movimiento comercial con el centro de la República Mexicana, así como la relevancia minera de Cananea. Para operar esta ruta se adquirieron, además, dos aviones Lockheed Vega.
La fotografía, por lo tanto, no solamente registra automóviles y comercios: también ofrece una pequeña ventana hacia la dinámica económica y urbana de Cananea durante las décadas centrales del siglo XX.
Con el paso de los años, la ciudad creció y su dinámica urbana se transformó. La expansión hacia nuevos sectores propició la aparición de otros espacios comerciales y modificó los recorridos y hábitos de sus habitantes. La avenida Juárez dejó de concentrar por sí sola buena parte de la actividad comercial, pero nunca dejó de formar parte de la vida de Cananea.
Hoy continúa siendo un espacio comercial. A los establecimientos tradicionales se han incorporado nuevos usos vinculados con el turismo y la recuperación de la imagen urbana. Los murales, la rehabilitación de algunas fachadas y la conservación de edificios históricos contribuyen a devolverle a este sector parte de su atractivo y, al mismo tiempo, permiten que las nuevas generaciones reconozcan el valor histórico de este espacio.
Así, la avenida Juárez puede mirarse hoy desde otra perspectiva: como un lugar donde comercio, historia, arquitectura, arte urbano y turismo conviven. Quizá ese sea uno de los mayores valores de una fotografía histórica: permitirnos mirar una calle que conocemos y descubrir que, bajo su apariencia cotidiana, existe la memoria de muchas otras ciudades que alguna vez estuvieron allí.
