Cananea, Sonora, a 17 de septiembre de 2026.- El uso de celulares, tabletas y computadoras forma parte cada vez más de la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes. Ante esta realidad, el reto no consiste únicamente en limitar el tiempo frente a las pantallas, sino en promover un uso equilibrado, seguro, responsable y adecuado a cada etapa de desarrollo.
La Fundación Nueva Generación Sonora comparte datos interesantes tomados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, del INEGI, por ejemplo, en Sonora el acceso a Internet entre menores de edad registra niveles elevados. El 89.9% de niñas y niños de 6 a 12 años utilizó internet, mientras que entre adolescentes de 13 a 17 años el porcentaje alcanzó 95.6%.
Un dato que llama especialmente la atención es el tiempo de conexión. Los adolescentes sonorenses que utilizan internet pasan en promedio 5.3 horas al día, por encima de las 4.5 horas registradas a nivel nacional para el mismo grupo de edad.
Ante este panorama, la Fundación Nueva Generación Sonora destaca que la seguridad digital requiere mucho más que restricciones de edad o prohibiciones. Es necesario que las familias acompañen a niñas, niños y adolescentes, conozcan las plataformas que utilizan y mantengan una comunicación abierta sobre sus experiencias en Internet.
Entre las recomendaciones se encuentran establecer horarios y espacios para el uso de dispositivos, evitar su utilización durante comidas o antes de dormir, conversar sobre los contenidos que consumen y enseñarles a proteger sus datos personales, identificar información falsa y pensar antes de compartir o responder mensajes.
También se considera fundamental que madres, padres, docentes e instituciones fortalezcan sus conocimientos sobre privacidad, seguridad digital, redes sociales, inteligencia artificial y otros aspectos del entorno tecnológico.
La responsabilidad, señala la Fundación, debe ser compartida entre familias, escuelas, gobiernos, instituciones públicas, empresas tecnológicas y sociedad, con el objetivo de generar entornos digitales seguros y respetuosos de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
El llamado es a acompañar, educar, proteger y escuchar, para que la tecnología pueda aprovecharse como una herramienta de aprendizaje, comunicación y desarrollo, sin poner en riesgo el bienestar, la seguridad y los derechos de las nuevas generaciones.
