Doña Rosa, alegre y apasionada desde su niñez por los rompecabezas

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Por: Mariela Arvayo

Cananea, Sonora, a 08 de julio de 2026.- La señora Rosa María Diaz viuda de Monjardín, más allá de ser una bisabuelita de 81 años residente de la Mesa Sur, es un alma alegre, llena de vida, con devoción por su familia y con una pasión por armar rompecabezas que la mantiene activa y con una agilidad en su mente que jóvenes envidiarían.

La mesa de su hogar no es solo para compartir comidas, es donde ella disfruta de su mayor pasatiempo al que en ocasiones se unen sus 3 hijos, 8 nietos y 19 bisnietos, armar rompecabezas con diminutas piezas que identifica y va juntando hasta completar paisajes, coloridas imágenes de flores, dulces, rostros y diferentes escenarios del mar, iglesias, casas, entre otros.

Aunque doña Rosa tiene una foto de 1980 con sus 3 hijos armando un rompecabezas, ella recuerda que esta afición comenzó desde su niñez, actualmente tiene más de 100 cajas, de entre 1,500 hasta 5 mil piezas, la mayoría están guardados, pero una vez que concluye uno, vuelve a abrir otro, los cuales le toman entre un par de semanas hasta meses, en el caso de los de mayor dificultad y de más piezas, como uno que no ha podido terminar de rostros de tribus.

Doña Rosa siempre ha sido una ama de casa y emprendedora activa, durante décadas fue costurera, por varios años elaboró en cada ciclo escolar los uniformes de los jóvenes del premilitar y banda de guerra de la escuela secundaria Mártires de 1906, y cuando su compañero de vida falleció, abrió su hogar como espacio para asistir con hospedaje y alimentación a trabajadores, “es que no había con quien casarme” dice entre risas, su último emprendimiento fue una tiendita que recientemente cerró.

Con muy buena salud, memoria y vista, la bisabuelita solo tiene problemas en su cadera por una caída, es muy alegre, disfruta de bailar, hacer TikToks con su nieta, ver la televisión, le encanta el fútbol, pero solo vio hasta la eliminación de la Selección Mexicana, pues ya no quiere saber nada del mundial, y en ocasiones se queda al anochecer sobre su mesa, encontrando el lugar de cada pieza de su rompecabezas.

Entre sus proyectos está terminar un rompecabezas de 1000 piezas de pequeños y coloridos dulces, así como pedir a cada uno de sus 8 nietos que le ayuden a terminar uno de su elección para ponerlo en un marco, también dijo que le gustaría tener un rompecabezas de Cananea, con imágenes de algún edificio histórico o de los bellos atardeceres, ese sin duda sería un regalo perfecto para doña Rosa.

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