Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, 06 de mayo de 2026.- El histórico Jardín Benito Juárez ha sido testigo de innumerables acontecimientos y transformaciones a lo largo del tiempo. En el presente año 2026, conmemora 121 años de su inauguración. Fue el primer espacio público iluminado en Cananea, como lo registró The Cananea Herald el 5 de mayo de 1905 (Córdova Romero, 1979).
Desde su inauguración, ese mismo 5 de mayo de 1905, este emblemático lugar ha reunido a generaciones de ciudadanos y ha servido como escenario de festividades de toda índole: manifestaciones, presentaciones artísticas, obras teatrales, muestras gastronómicas, exposiciones fotográficas, así como una amplia gama de actividades culturales y sociales.
La señora Mary Proctor, esposa de William Cornell Greene, fungió como mediadora ante la empresa minera 4C, entonces propietaria del terreno, para lograr la donación de una hectárea destinada a la construcción de esta plaza, la cual tuvo un costo de 25 mil pesos.
El diario El Intruso reproduce en 1922 un texto de Francisco Salazar, en el que describe dos etapas significativas del jardín:
“Plaza Juárez ha tenido dos épocas de lucidez y buena administración: la primera, cuando fue formada por el jardinero Sr. José Vivas, enviado desde Chapultepec por Don Ramón Corral, constructor de todo lo existente y hombre competente en floricultura; y la época presente, administrada por el placero y jardinero Sr. Blas Villa, quien la tomó bajo su cargo el 4 de febrero del corriente año.
No era ya jardín, sino escombros de lo que fue, habiéndolo dejado en ese estado sus antecesores, que sabían tanto de jardinería como yo de decir misa. Con trabajo y constancia, el actual jardinero ha logrado reorganizar los distintos prados con flores diversas, a pesar de los daños ocasionados por una fuerte granizada. Las calles de la plaza se mantienen constantemente limpias y aseadas y, en una palabra, todo marcha en buen orden y progreso. El jardín volverá a su primitiva hermosura si continúa al cuidado del actual jardinero”.
En este 121 aniversario, el Jardín Benito Juárez no solo representa un espacio físico, sino un símbolo vivo de identidad. Si bien ha experimentado transformaciones considerables, como el cambio de ubicación de la fuente y el retiro de su histórico cerco —elemento que permanece en la memoria y el aprecio de muchos cananenses—, la Plaza Juárez continúa resguardando la convivencia y la historia de la comunidad. Conmemorar su existencia es también reconocer el valor de preservar nuestro patrimonio y fortalecer el sentido de pertenencia, para que las futuras generaciones sigan encontrando en este lugar un punto de unión, cultura y orgullo por nuestra historia.
Imagen: Fuente: Dominio público. Jardín Benito Juárez, ca. 1922.
