Cananea, Sonora, a 30 de abril de 2026.- El Dr. Guillermo Verdugo Valdés nació el 29 de abril de 1918 en Cananea, Sonora, en el seno de una familia formada por don Federico Verdugo Castro, originario de El Triunfo, Baja California Sur, y doña Margarita Valdés Preciado, originaria de Guaymas, Sonora.
Fue el cuarto de cinco hermanos: Federico, Margarita, Lamberto, Guillermo y Gerardo. Desde temprana edad destacó por su disciplina y vocación de superación. Realizó sus estudios de primaria en la escuela Benito Juárez y cursó la secundaria en la escuela Mártires de 1906, formando parte de la primera generación (1935–1938), junto a su hermano Gerardo, lo que lo vincula con una etapa fundacional de la educación en su comunidad.
Continuó su formación académica en la Escuela Preparatoria de la Universidad de
Guadalajara, dentro del área de Ciencias Médicas y Biológicas. Posteriormente ingresó a la Facultad de Odontología de la misma universidad, donde consolidó su vocación profesional y obtuvo en 1945 el título de Médico Cirujano Dentista.
Ese mismo año regresó a su tierra natal, Cananea, donde estableció su consultorio
particular e inició una trayectoria profesional distinguida por su entrega, ética y profundo sentido humano. A partir de 1962, se integró también a la Clínica Obrera de la Sección 65, donde prestó sus servicios de manera continua hasta el final de su vida.
A lo largo de su carrera, brindó atención a derechohabientes y trabajadores de diversas instituciones, entre ellas el ISSSTE, ISSSTESON, el Ferrocarril del Pacífico y la Compañía Minera de Cananea, consolidándose como un profesional ampliamente respetado y reconocido por su compromiso con la salud y el bienestar de la comunidad.
Participó activamente en la vida profesional y social de su entorno. Fue miembro del
Colegio Médico de Cananea, del Colegio Médico de Sonora, así como de asociaciones médicas de Estados Unidos y México. Asimismo, formó parte del H. Club de Leones de Cananea y del Círculo Social “Anáhuac”, contribuyendo al fortalecimiento de la vida cívica y social de su comunidad.
Su compromiso con la educación se manifestó también al desempeñarse como presidente de la Sociedad de Padres de Familia de la Escuela Secundaria “Mártires de 1906”, durante el periodo en que se gestionó y autorizó el turno vespertino de dicha institución, ampliando así las oportunidades educativas para nuevas generaciones.
En el ámbito personal, contrajo matrimonio con la señora Francisca “Panchita” Tirado Moreno, originaria de San Marcos, Sinaloa, con quien formó una familia basada en valores sólidos y principios firmes. De esta unión nacieron sus hijos Guillermo y María Eugenia, en quienes dejó un legado de integridad, responsabilidad y amor por la vida.
Quienes le conocieron coinciden en describirlo como un hombre íntegro, de carácter
sereno y trato afable. Su presencia transmitía confianza y su vocación de servicio trascendía lo profesional, convirtiéndolo en un referente humano dentro de su comunidad. Supo enfrentar las adversidades con discreción y fortaleza, manteniendo siempre una actitud positiva y generosa hacia los demás.
Fue también un hombre de intereses sencillos y arraigados, destacando su afición por el béisbol, deporte que disfrutaba y que formaba parte de su vida cotidiana y de su vínculo con la comunidad. El Dr. Verdugo no solo destacó por su capacidad profesional, sino por su calidad humana, fue un hombre sencillo, realista, respetuoso y profundamente comprometido con su entorno. Su vida fue ejemplo de congruencia entre valores y acciones, y su influencia se extendió tanto a colegas como a nuevas generaciones que encontraron en él un modelo a seguir.
Falleció el 26 de octubre de 1986 en Cananea, Sonora, dejando tras de sí una huella
imborrable en su familia, en su profesión y en la comunidad que sirvió durante toda su vida. Hoy, su memoria perdura no solo en los logros alcanzados, sino en el legado moral y humano que continúa inspirando a quienes reconocen en él la figura de un hombre ejemplar.
