OBSERVATORIO ASTROFÍSICO GUILLERMO HARO Y LA SIERRA LA MARIQUITA: PATRIMONIO NATURAL Y CIENTÍFICO DE CANANEA
Por: Lic. María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, abril 12, 2026.- En Cananea, la Sierra La Mariquita continúa siendo un símbolo de identidad por su belleza natural, su riqueza ecológica y su profundo significado histórico para la comunidad. Este espacio no solo representa un entorno paisajístico de gran valor, sino que hoy cuenta además con un reconocimiento oficial que reafirma su importancia para las generaciones presentes y futuras.
En 2015, la sierra fue certificada como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC) por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en reconocimiento al esfuerzo por preservar los ecosistemas y la biodiversidad en más de dos mil hectáreas de terreno. Este nombramiento la integra a un importante corredor biológico conocido como el “Archipiélago de Islas del Cielo”, una red de formaciones montañosas que se extiende entre Sonora, Arizona y Nuevo México, caracterizada por su diversidad de especies, sus servicios ambientales y su relevancia ecológica.
La vegetación de la Sierra La Mariquita incluye pastizales, matorrales xerófilos, encinares y pinares, destacando especies como el pino ayacahuite y el álamo temblón. Su fauna es igualmente diversa, con especies protegidas como el águila real, lo que refuerza su valor ambiental y la necesidad de su conservación.
Además de la protección formal del área, se han impulsado acciones concretas para la conservación del ecosistema, como programas de reforestación con diversas especies y la instalación de bebederos para venados y otros animales. No obstante, persisten retos importantes, entre ellos la caza furtiva, por lo que este reconocimiento fortalece las estrategias de protección ambiental.
En este sentido, especialistas del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica han destacado que la relevancia de la Sierra La Mariquita no se limita a su biodiversidad, sino que también radica en su carácter científico. La investigación desarrollada en este espacio no solo ha contribuido al conocimiento del universo, sino también a la comprensión de los procesos físicos y biológicos de nuestro propio planeta, integrando así la ciencia con la conservación del entorno natural (CONACYT, 2015).
En la cúspide de esta sierra se encuentra el Observatorio Astrofísico Guillermo Haro, una de las instalaciones científicas más importantes del país. Inaugurado en 1987 e iniciando operaciones en 1992, este observatorio fue impulsado por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, consolidando a Cananea como un punto estratégico para la observación astronómica.
El observatorio lleva el nombre del destacado científico Guillermo Haro Barraza, considerado fundador de la astronomía moderna en México. Su legado científico trascendió fronteras, con importantes aportaciones en la observación del universo que le valieron reconocimiento internacional. Su visión permitió que en este punto del norte del país se instalara un espacio dedicado al estudio del cosmos.
Además de su función científica, el observatorio ha impulsado acciones para la protección de los llamados “cielos oscuros”, fundamentales para la observación astronómica, pero también esenciales para el equilibrio de diversas especies que dependen de la oscuridad natural para sus ciclos de vida. Esta visión integra la ciencia con la conservación ambiental, fortaleciendo el valor integral del sitio.
En años recientes, el observatorio ha continuado su labor con tecnología de vanguardia, participando en el monitoreo de fenómenos astronómicos como el asteroide 2024 RY4, lo que demuestra su vigencia y relevancia en la investigación contemporánea.
Así, la Sierra La Mariquita y el Observatorio Astrofísico Guillermo Haro representan un ejemplo claro de patrimonio mixto, donde convergen la riqueza natural y el desarrollo científico. Este espacio no solo resguarda biodiversidad, sino también conocimiento, historia y visión de futuro.
Hoy, la Sierra La Mariquita no solo resguarda la vida que habita en sus montañas, sino también los sueños de quienes se atrevieron a mirar más allá de la tierra. En su cima, el observatorio permanece como testigo silencioso de esa unión entre naturaleza y conocimiento, recordándonos que incluso desde los rincones más apartados es posible alcanzar las estrellas.
Porque en Cananea, donde la historia se ha forjado desde la profundidad de la tierra, también se ha aprendido a mirar hacia el cielo.
Y es ahí, entre montañas, silencio y estrellas, donde el legado de Guillermo Haro Barraza sigue vivo, iluminando no solo el firmamento, sino el futuro de generaciones enteras.
Referencias
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). (2015, 12 de mayo). Otorga la CONANP al INAOE certificado por el cual se designa a La Mariquita como Área Natural Protegida Destinada Voluntariamente a la Conservación (Comunicado 41/15). Gobierno de México. Recuperado de: https://www.gob.mx/conacyt/prensa/otorga-la-conanp-al-inaoe-certificado-el-cual-designa-a-la-mariquita-como-area-natural-protegida-destinada-voluntariamente-a-la-conservacion
Durazo Díaz, J. A. (2018). Observatorio Astrofísico Guillermo Haro. En Cananea y su gran historia.
El Colegio Nacional. (2012). Guillermo Haro: En el cielo y en la tierra.
