Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora 20 de febrero, 2026.-
Hace 103 años, (20 de febrero de 1923) el diario El Intruso advertía sobre un riesgo latente en el mineral de Cananea: la intención de establecer un expendio de gasolina en las casuchas de madera ubicadas frente al Banco Mercantil. En su edición del Tomo V, número 457, el periódico describía aquellas viviendas como “tan combustibles como la yesca”, y cuestionaba la falta de acción de las autoridades para impedir la venta de materiales inflamables entre construcciones de madera.
El editorial señalaba que un incendio en ese punto podría causar no solo pérdidas materiales, sino también humanas, especialmente si el siniestro ocurría durante la noche. Asimismo, criticaba que, mientras en otras poblaciones se regulaban estos depósitos por seguridad, en Cananea se permitía a dos extranjeros establecer un expendio en una zona altamente vulnerable.
El texto cerraba con una advertencia que aún hoy conserva vigencia: “Más vale prever que lamentar… seguridad primero”, recordándonos que la prevención ha sido siempre una de las principales preocupaciones en las comunidades mineras.
Hoy, 123 años después, aquel entorno que en 1923 despertaba temores por el riesgo de incendio vuelve a ocupar un lugar central. En el marco de la Expo Minera, el Gobierno Municipal informó que el antiguo Banco Mercantil será inaugurado como Museo Minero, transformando un espacio ligado al comercio y la vida cotidiana del mineral en un recinto dedicado a preservar y difundir la historia de la minería en Cananea. Así, el sitio que alguna vez fue motivo de preocupación por la seguridad, se convierte en un punto de encuentro con la memoria y el patrimonio histórico de la ciudad.
Fuente:
{El intruso. Diario Joco-serio netamente independiente. Tomo V, núm. 457, martes 20 de febrero de 1923},
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