Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora 8 de febrero del 2026.- Hoy Cananea conmemora un aniversario más de la culminación de un proyecto arquitectónico y social que definió nuestra identidad. El 7 de febrero de 1903, (123 años) mediante un telegrama enviado al entonces gobernador Rafael Izabal, el Dr. Filiberto Vázquez Barroso informaba la entrega de tres edificios: el Palacio Municipal, la Cárcel de Cananea y la Escuela Municipal.
Ubicados estratégicamente a corta distancia uno del otro, estos edificios forman un conjunto donde, desde cualquiera de sus puertas, se pueden observar los otros dos. Esta cercanía no es casualidad; representa la unión de los pilares de la sociedad: el gobierno, la educación y la ley.
La Escuela Municipal de Cananea, que en 1910 recibiría el nombre de «Leona Vicario», fue inaugurada ese mismo día como parte de la apuesta por la «moderna civilización» El Palacio Municipal (con una inversión de $21,500) y la Cárcel Pública ($28,500) se levantaban con piedra y ladrillo bajo la supervisión de J.S. Fifield.
Especial mención merece la Cárcel, hoy Monumento Histórico Nacional, nacida de una urgencia administrativa ante el hacinamiento de «68 presos en cinco metros cuadrados», la cual terminó siendo el recinto donde los líderes obreros de 1906, con su valentía, llenaron de gloria sus muros. Sus pisadas en este edificio marcaron la historia y sus reclamos de justicia elevaron este inmueble a la categoría de tesoro nacional.
El préstamo de $50,000 pesos otorgado por la empresa de William C. Greene, pagadero a 20 años, permitió que el C. Francisco Larrañaga y el Dr. Vázquez Barroso dotaran a Cananea de la dignidad que su rápido crecimiento exigía.
El Palacio Municipal, la Escuela y La Cárcel de Cananea, son el testimonio de un pueblo que nació con la convicción de que el progreso debe ir acompañado de instituciones sólidas. Hoy 7 de febrero, recordamos que hace 123 años, Cananea comenzó a escribirse con letras mayúsculas.
