Por: LC María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora 13 de enero, 2026
En la historia cultural de Cananea hay voces que trascienden el tiempo y se niegan al silencio. La del profesor Julio Sosa Ballesteros es una de ellas: maestro, investigador y prolífico autor que dedicó su vida a escribir, preservar y compartir la memoria de su tierra, siempre con generosidad intelectual y sin reservas hacia quienes entendían, como él, que la historia es un patrimonio colectivo.
A lo largo de su trayectoria, el profesor Sosa Ballesteros fue autor de más de veinte libros dedicados a Cananea, consolidándose como uno de los referentes indispensables para comprender el devenir social, cultural e histórico del municipio. Pero más allá de su vasta obra escrita, destacó por una cualidad poco común: su disposición permanente a impulsar el trabajo de otros autores, sin celos ni mezquindades, convencido de que la memoria se fortalece cuando se construye en comunidad.
Prueba de ello es una carta fechada el 4 de febrero de 1979, dirigida al Lic. Francisco Córdova Romero, autor del libro Perfil Histórico de Cananea, considerado el primer ensayo histórico formal sobre el municipio. En ese mensaje, el profesor Sosa reconoce el valor del trabajo y subraya la dificultad y responsabilidad de trazar un perfil histórico fiel de un pueblo tan singular como Cananea.
En su misiva, destaca el carácter “interesante y bien documentado” de la obra, recomienda ampliamente su lectura y exhorta a los lectores más versados a colaborar con el autor para enriquecer su investigación y motivarlo a continuar escribiendo. Sus palabras no solo avalan un libro, sino que revelan una visión amplia y solidaria del quehacer histórico.
El texto también deja ver su profundo amor por la tierra cananense, al señalar que es grato saber que los hombres de esta región llevan en sus venas el amor a su origen y que ese sentimiento los impulsa a convertirse en “celosos vigías históricos”, capaces de proyectar ideas positivas y ofrecer una lectura honesta del pasado, del entorno natural y de las figuras que han marcado la historia local y nacional.
La carta culmina con una felicitación sincera a Francisco Córdova Romero por haber logrado, de manera amena y veraz, abrir las cortinas de la historia y permitir al lector asomarse a los pensamientos y procesos de vanguardia que han dado forma a la República, vistos desde la entraña de Cananea.
Hoy, ese documento adquiere un valor simbólico mayor. No solo es un reconocimiento a una obra, sino un reflejo fiel del espíritu del profesor Julio Sosa Ballesteros: un intelectual generoso, un cananense comprometido y un guardián de la memoria colectiva.
Hoy honramos esa voz que no se apaga, porque mientras existan páginas que narren a Cananea con verdad, respeto y amor por su origen, el legado de Julio Sosa Ballesteros seguirá vivo en la conciencia de su pueblo.

