Por: LC María del Carmen Figueroa Soto
Enero, 12, 2026.- Cuauhtémoc L. Terán, en su obra Jesús García, el Héroe de Nacozari (1962), refiere que los grandes yacimientos de cobre descubiertos en la región de Los Pilares, ubicada aproximadamente a ocho kilómetros al suroeste de Nacozari, revelaron un potencial tan significativo que pronto fue necesario diseñar planes de explotación a una escala mucho más amplia y organizada.
Ante este panorama, geólogos y funcionarios de la empresa minera seleccionaron el sitio conocido como Placeritos como el punto más adecuado para establecer una planta de beneficio de gran capacidad, equipada con instalaciones modernas para el tratamiento del mineral, acorde con las exigencias de una minería industrial en expansión.
Hacia 1890, la empresa The Moctezuma Concentrating Company, con sede en Jersey City, Estados Unidos, inició operaciones mineras en esta zona. Por esos mismos años, la negociación adquirió diversas pertenencias en el campo minero de Los Pilares, cuyos afloramientos con pintas de hierro y cobre habían llamado la atención de los primeros prospectadores y dieron nombre al yacimiento.
Poco tiempo después, The Moctezuma Concentrating Company otorgó una opción sobre sus propiedades al coronel John Weir, quien logró interesar en el proyecto a la firma Guggenheim, que por entonces comenzaba su incursión en la explotación de minas de cobre a gran escala. De esta alianza surgió la Moctezuma Copper Company, la cual adquirió formalmente las propiedades de la empresa original.
La nueva compañía impulsó decididamente el desarrollo del distrito de Los Pilares, donde se descubrieron importantes cuerpos de mineral en el primero, segundo y tercer nivel. Los estudios técnicos confirmaron que estos minerales eran susceptibles de tratamiento mediante el sistema de flotación, lo que permitió consolidar la operación como la principal actividad minera de la región.
Convencidos de que el desarrollo pleno de Los Pilares requería infraestructura de gran capacidad —un molino y una fundición modernos, así como la apertura de líneas ferroviarias hacia la frontera y las minas—, los Guggenheim optaron por ofrecer las propiedades en venta a la firma Phelps & Dodge. Esta compañía, reconocida por su solidez financiera y experiencia empresarial, ya había desarrollado exitosamente operaciones mineras a gran escala en Bisbee y Morenci, Arizona, marcando así una nueva etapa en la historia minera de Nacozari.
Sin embargo, el auge que durante décadas dio sustento y vida al distrito tendría también un desenlace doloroso. De acuerdo con Gustavo Adolfo Figueroa Martínez (2022), el 15 de diciembre de 1960 representó un trago amargo para los habitantes de Pilares y Nacozari. Días antes, el diario El Imparcial, en su edición del 3 de diciembre de 1960, había anunciado que desaparecería el mineral de Nacozari y que The Moctezuma Copper Company suspendería definitivamente sus trabajos.
La nota periodística advertía que, debido a la incosteabilidad de la operación, 150 trabajadores y empleados cesarían en sus empleos, y que los servicios de electricidad y agua potable serían suspendidos a partir del 16 de enero de 1961, marcando el cierre de un ciclo que impactó profundamente la vida económica y social de la región.
El distrito de Los Pilares confirma que la historia minera de Sonora se edificó desde el subsuelo, pero también desde la visión empresarial, la innovación tecnológica y la organización del territorio. En estos yacimientos se trazó el rumbo de un modelo minero que convertiría a Nacozari en uno de los referentes históricos del cobre en México, cuya memoria permanece viva incluso más allá del silencio de sus minas.
Fuentes:
Terán, C. L. (1962). Jesús García, el Héroe de Nacozari. Comercial Nadrosa, S. A.
Figueroa Martínez, G. A. (2022). Historia de Nacozari de García – Pilares de Nacozari y el éxodo final de 1949.Imágenes: Gustavo Adolfo Figueroa Martínez, Historia de Nacozari de García – Pilares de Nacozari y el éxodo final de 1949 (2022).

