TALLERES COMUNITARIOS DE ARTE FORTALECEN LA CREATIVIDAD Y LA CONEXIÓN TERRITORIAL EN CANANEA Y NACOZARI
Cananea, Sonora a 01 de diciembre de 2025.- Durante ocho días, el arte tomó nuevos significados en Cananea y Nacozari a través de un ciclo de talleres comunitarios que convirtió al Parque Tamosura, al CAM, a escuelas locales y a la Reserva Moctezuma en espacios de juego, experimentación y sensibilidad colectiva. Este programa reunió a niñas, niños, jóvenes y adultos en actividades de exploración corporal, dibujo, dinámicas sensoriales y creación simbólica, fortaleciendo el vínculo entre comunidad y territorio.
A lo largo de la semana, los talleres se adaptaron de manera directa a cada espacio, reconociendo sus cualidades para potenciar experiencias distintas. La loma de pasto permitió dinámicas de expansión y movimiento; la Bóveda Celeste generó una atmósfera ritual y de contención; la pérgola facilitó la concentración y el trabajo detallado; mientras que el Crómlech se convirtió en un lugar de silencio y atención profunda.
La colaboración con el área de Desarrollo Comunitario de Grupo México, el Escultor Manuel Muñoz y el facilitador Rodrigo Flores integró la participación de escuelas, docentes, familias, jóvenes y grupos con discapacidad, dando forma a una experiencia inclusiva y diversa.
El programa inició el 3 de noviembre con el reconocimiento de los espacios del Parque Tamosura. El día 4 se llevó a cabo el taller Art Flow, en el que 56 niñas y niños participaron en ejercicios de movimiento, color y ritmo. El 5 de noviembre se desarrolló el taller de máscaras, que integró un recorrido sensorial, recolección de texturas y decoración libre de más de 50 piezas dentro de la Bóveda Celeste.
El 6 de noviembre, la pérgola recibió el taller Arte Locura, donde 48 participantes realizaron ejercicios de voz, ritmo, movimiento y dibujo en una de las sesiones más abiertas emocionalmente.
Un día después, el equipo trabajó con niñas y niños del CAM, en un taller adaptado a diversas condiciones neurodivergentes y físicas, recibiendo al final un reconocimiento oficial por parte de la institución.
El 10 de noviembre se realizaron dos sesiones en la Escuela Preescolar Cruz Amalia: por la mañana, un taller sensorial para un grupo de 20 niñas y niños de 4 y 5 años; por la tarde, una actividad para adultos y docentes enfocada en el juego simbólico y la conexión emocional.
El día 11, en la Reserva Moctezuma, 36 jóvenes de preparatoria participaron en una activación artística tipo ‘happening’ dentro y alrededor del Crómlech, combinando respiración, caminata guiada, dibujo y ejercicios de atención sensorial. El cierre del proyecto tuvo lugar el 12 de noviembre con un último Art Flow para estudiantes de primaria.

En total, el programa alcanzó a aproximadamente 277 participantes, consolidando una presencia intergeneracional en cada actividad. Entre los principales resultados se registró la apropiación comunitaria del parque y sus esculturas, la integración orgánica entre edades, experiencias de sensibilidad profunda en la Bóveda Celeste y Crómlech, así como la confirmación de que los espacios públicos pueden funcionar como plataformas pedagógicas. La flexibilidad metodológica también permitió atender necesidades diversas y generar un ambiente de confianza y participación activa.
Los talleres demostraron que el arte puede activar parques, esculturas y reservas naturales como entornos vivos de aprendizaje, emoción y convivencia.


