Y en otros municipios de Sonora
Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora 30 de noviembre, 2025
Bacoachi, Sonora. — Aunque para muchos es solo un bocadillo, el cacahuate es una leguminosa de gran tradición en México y un cultivo que en Bacoachi sigue dando frutos gracias al trabajo de productores locales como Jesús Soto Valdez, quien ha convertido su siembra en parte esencial de su vida y de la identidad agrícola de la región.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el nombre cacahuate proviene del náhuatl tlacáhuatl, que significa “cacao de la tierra”. Su apariencia ovalada y su cáscara rugosa lo identifican fácilmente, pero lo que sorprende es su forma de crecimiento: aunque se consume como fruto seco, el cacahuate se desarrolla bajo tierra, como una raíz, y aporta importantes beneficios económicos y nutricionales al país.
Para Jesús Soto Valdez, su cultivo va más allá de lo comercial. Desde hace años siembra cacahuate, hortalizas y verduras en pequeñas extensiones, no con fines masivos, sino como una actividad productiva que también le sirve de terapia ocupacional. “La planta es noble y fuerte”, comenta, mientras explica que el proceso inicia en mayo, cuando deposita la almendra en la tierra.
El productor vigila la coloración de las hojas y el desarrollo de la planta durante el verano. Es entre finales de octubre y principios de noviembre cuando comienza la cosecha, seguida del secado, la limpieza y finalmente el horneado, un paso clave para dar el sabor característico al cacahuate.
Cada puñado de este alimento representa semanas de trabajo constante y dedicación. Por ello, especialistas subrayan su valor no solo como cultivo tradicional, sino como parte del esfuerzo cotidiano de quienes mantienen viva la producción local.
El cacahuate es, en palabras de los productores, “un regalo de la tierra”. Y detrás de él están las manos de las y los agricultores, cuyo esfuerzo silencioso permite que este fruto siga presente en los hogares sonorenses, en diversas preparaciones tanto dulces como saladas.
La próxima vez que disfrutes un cacahuate, recuerda que detrás de su sabor hay meses de trabajo, paciencia y dedicación de quienes mantienen viva esta tradición agrícola en Sonora.
