Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora 02 de noviembre, 2025.
Hablar de Edgardo Flores Rivas es hablar de un hombre de mundo. Diplomático de carrera, maestro, servidor público y apasionado del conocimiento, ha representado a México en los más diversos rincones del planeta, sin olvidar jamás el suelo donde dio sus primeros pasos.
Nació en Cananea el 21 de octubre de 1946. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre las calles mineras y la vida sencilla de la comunidad minera. Cursó ahí la primaria y la secundaria, y más tarde se trasladó a Agua Prieta, acompañando a su madre por motivos de trabajo. Aquella experiencia temprana de cambio y adaptación, quizá sin saberlo, fue el inicio de un largo camino que lo llevaría a recorrer el mundo.
A los 20 años de edad, movido por el deseo de servir a su país, se presentó al concurso general de ingreso al Servicio Exterior Mexicano. Obtuvo el primer lugar de su promoción y fue asignado al Consulado de México en Sídney, Australia, donde inició su vida diplomática. En esa ciudad concluyó la preparatoria y, sin dejar de estudiar, continuó su formación profesional: cursó Sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana y un Diplomado en Derecho Internacional Público en la Universidad de Londres, en Inglaterra.
Su desempeño lo llevó a presentarse nuevamente al concurso, esta vez para ingresar como funcionario de carrera en el Servicio Exterior Mexicano, y de nuevo obtuvo el primer lugar de su generación. Fue entonces nombrado Cónsul de México en Róterdam, Holanda, cargo que marcó el inicio de una brillante trayectoria diplomática que se extendería por 46 años de servicio a la nación.
Durante ese tiempo, Flores Rivas sirvió en múltiples representaciones: Róterdam, Londres, San Diego, Nueva York, El Paso, Washington D.C. y Montreal, entre otras. Como Embajador de México, llevó la voz del país a las Repúblicas de Perú, Nicaragua y Líbano, así como a los Reinos de Arabia Saudita, Kuwait y Bahréin, y a la República de Yemen.
En la Secretaría de Relaciones Exteriores, fue Director General del Servicio Consular y Coordinador del Grupo Intersecretarial sobre Medio Ambiente, participando como delegado de México en importantes conferencias internacionales, como la Conferencia Mundial sobre el Agua (Mar del Plata, Argentina), la de Medio Ambiente (Nairobi, Kenia) y la Conferencia Mundial sobre Desertificación, dedicada al estudio del avance de los desiertos.
Además de su labor diplomática, Flores Rivas ha compartido su conocimiento como docente en instituciones de México y del extranjero. Ha impartido clases de Derecho Internacional Público y Privado en el Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos y en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, contribuyendo a formar a nuevas generaciones de servidores públicos.
Hombre de palabra serena y trato afable, Edgardo Flores Rivas es un ejemplo de constancia, disciplina y amor por su país. Desde Cananea, aquel joven que soñaba con conocer el mundo se convirtió en embajador de México ante las naciones, y, sobre todo, en un embajador de los valores sonorenses: trabajo, dignidad y compromiso.
En el marco del 124° Aniversario de la Declaración de Cananea como Municipio Independiente, el Gobierno Municipal le rindió un merecido reconocimiento por su destacada trayectoria diplomática. La semblanza que hoy nos recuerda su andar por el mundo fue leída por la Cronista Honoraria de Agua Prieta, Sonora, Lourdes Bojórquez Espinoza, como un homenaje a un hijo distinguido que, sin importar la distancia, nunca dejó de llevar a Cananea en el corazón, acompañándolo en todo momento estuvo su querida esposa la Licenciada en Antropología Social Lili Bolívar.
