Por: Mariela Arvayo
Cananea, Sonora, a 13 de noviembre de 2025.- La noche de este miércoles se registró de nueva cuenta un accidente en la carretera Cananea a Ímuris a la altura del poblado de Cuitaca en el kilómetro 104, donde participaron dos tractocamiones y desafortunadamente uno de los conductores perdió la vida.
El siniestro se originó cuando el conductor que transportaba carga de maíz perdió el control del tráiler al presuntamente quedarse sin frenos, impactó con otro tractocamión y con ello volcó la unidad, lamentablemente a consecuencia de las heridas provocadas por el impacto y la velocidad, el transportista quedó prensado y perdió la vida en el lugar.
Además de ello, participó en el accidente carretero otro tractocamión que transportaba refrescos de la empresa Coca Cola, donde el conductor resultó con lesiones leves, y, aunque había presencia de autoridades, los conductores y personas que estaban en el lugar sustrajeron la mercancía, pese a que la “rapiña” es un acto que de acuerdo al Código Penal del Estado de Sonora se equipará al delito de robo, y en este caso moralmente reprobable, pues sucedió mientras las corporaciones de primera respuesta atendían la emergencia y se encontraba el cuerpo del transportista.
Este trágico suceso se suma a otro reciente ocurrido el 14 de octubre en circunstancias muy similares en la carretera Cananea a Ímuris en el kilómetro 94+500, donde de igual forma un conductor que transportaba maíz se quedó sin frenos, el cual impactó y aplastó una unidad particular dejando a una persona sin vida y otro más prensado, este último logró sobrevivir, cabe resaltar que en este incidente el conductor responsable del tráiler huyó del lugar.
Los continuos accidentes en esta vialidad ponen sobre la mesa el muy traído tema de la urgencia de reparar, ampliar y mejorar las condiciones de la carretera, la cual registra en promedio de 4 a 6 accidentes por mes, en algunos casos con consecuencias fatales y ocasionando retrasos de hasta más de 12 horas y tráfico lento, pero además pone de relieve otros factores que causan estos incidentes, como la falta de infraestructura para el tráfico pesado, irresponsabilidad de empresas transportistas en cuanto al servicio y mantenimiento de unidades, imprudencia de automovilistas y de choferes, quienes en ocasiones transitan cansados, exceden los límites de velocidad o rebasan en tramos sin visibilidad, aunado a la poca o nula presencia de la Guardia Nacional para vigilar.
Todo esto ha convertido a la carretera Cananea a Ímuris en una de las más peligrosas del estado y en una compleja problemática que parece no tener solución, pues pese a los reclamos de la ciudadanía, a los oficios y peticiones emitidas por autoridades de diferentes niveles, el estado y la federación no voltean a ver a este sector.
