(Parte 3)
Por: Arq. Miguel Ángel Morales
Cananea, Sonora, a 09 de octubre de 2025.- Recordar aquellos años de los setentas en Cananea significa para muchos añorar la época de su juventud, y para el equipo de básquetbol Los Pumas de la Prepa es revivir momentos emotivos, tanto de la vida estudiantil como deportiva, la emoción y el orgullo de representar a su escuela y a Cananea en torneos estatales y nacionales, además de esas amistades que permanecieron hasta la actualidad.
Así es para Luis Francisco Morales Bustamante, quien recuerda que la educación durante esa época estudiantil en su querida escuela Preparatoria Federal por Cooperación Lázaro Cárdenas, fue de cambios significativos y retos constantes, “nos permitió ser parte del desarrollo y la modernización de nuestro México, afortunadamente la mayoría de quienes fuimos parte de los equipos de básquetbol, “Pumas” y “Bachilleres”, tuvimos la oportunidad de triunfar no solo en el deporte sino también en la vida profesional”.
La educación de esa época dejó una huella profunda que aún resuena, la preparación académica se convirtió en un medio para canalizar las aspiraciones de un país que buscaba modernizarse. La vida en las aulas durante los años setentas fue diferente a la que se conoce hoy, los métodos de enseñanza eran más rígidos, y la disciplina jugaba un papel fundamental en la educación de los estudiantes, la relación entre maestros y estudiantes era, en general, de respeto y autoridad, los maestros eran considerados figuras centrales y su palabra era casi incuestionable.
“Tuvimos la oportunidad en esos días estudiantiles de formar lazos significativos de compañerismo, donde hicimos y compartimos amistades que han perdurado más allá de las aulas”, sin embargo, la mayoría de esas amistades se formaron desde la etapa infantil, ya sea en el barrio o en las escuelas primarias, jugando al básquetbol y béisbol.
“Recuerdo que varios de los que después fuimos Pumas participamos en un campeonato estatal de básquetbol infantil que se realizó en la ciudad de Nogales y como en muchas ocasiones el apoyo era muy poco por parte del municipio y recuerdo que nos mandaron en un carro de la basura, imagínense como llegamos, pero llenos de ilusión por ser nuestro primer campeonato. Recuerdo a algunos compañeros de ese equipo con mucho cariño, sobre todo a mi estimado amigo Antonio Cazares Quiroga (QEPD)” relata Morales.
“Ese año fuimos campeones representado a la escuela Leona Vicario y tuve la oportunidad de ser campeón canastero, pero lo más hermoso que me quedó de ese campeonato fue que mi querida mamá, Marina Bustamante Altamirano, me hizo en su máquina de coser mi primer uniforme de básquetbol, este campeonato de escuelas era organizado atinadamente por el profesor Heriberto Ornelas, gran conocedor y deportista en sus tiempos de juventud, que grandes recuerdos tengo de él por ser uno de mis asesores en esa disciplina”.
El haber sido parte de esa generación de alumnos de la escuela Preparatoria, los hizo ser partícipes tanto de crecimiento personal como el de Cananea, además adquirieron una actitud de responsabilidad y de compromiso hacia ellos mismos. “La motivación para salir adelante fue la diferencia entre hacer las cosas bien, cierto había que entrenar mucho, pero nosotros tuvimos más que eso, y fue que cada uno creamos condiciones para realizar las cosas lo mejor posible, tratando siempre con sentido positivo y sobre todo a la vida misma. Hicimos un compromiso de no rendirnos, aunque fueran los últimos momentos del partido o de la vida”.
Regresan a la mente las batallas en el querido “Coloso de los Pinos”, en contra de otros grandes equipos de esos días como el equipo de la Sección 65 donde militaban basquetbolistas como Enrique “Kikon” Hernández, Agustín “Chutas” Fuentes, Alejandro “Cano” Quiroga, Ricardo “Coyote” Flores, Víctor “Mano” Hernández, Guillermo “Memo” Ochoa, etc. También otro de los buenos equipos de esos días estaban los “Vinos y Licores Zepeda” donde jugaban los hermanos Medrano, Paul Arellano, entre otros.
“Integrar la diversión del básquetbol con nuestros estudios nos convirtió en triunfadores y nos aseguró parte de nuestro éxito en la vida. Hubo que esforzarnos siempre al 100%, dejamos todo en la cancha, ya que tuvimos muchos entrenadores, pero la mayoría faltos de conocimientos de un básquetbol de estrategia o con un sistema de juego”.
En los campeonatos estatales juveniles los Pumas se encontraban con su rival deportivo, el equipo del Colegio Regis, “siempre fue nuestro “coco”, ya que estuvieron bien dirigidos por el profesor Sergio Maldonado, excelente estratega. Recuerdo que cuando llegábamos a los estatales podíamos ganarle a cualquier equipo, pero menos a Hermosillo representado por el Colegio Regis, bien diciplinados con sus elegantes uniformes en colores blanco, con toques rojos y azules. Eso me hizo hacerme un propósito de prepararme más, así que me propuse como objetivo derrotar a ese equipo” recuerda el ex basquetbolista.
En esos días llegó a Cananea recién egresado de la Escuela de Educación Física de Chihuahua el estimado y gran amigo José “El Muñecas” Flores, quien trajo un buen sistema de básquetbol de Chihuahua y que paso a paso enseñó a los Pumas. La motivación y esos nuevos recursos llevó a los jóvenes a conseguir la anhelada victoria en el año de 1976 ante el Colegio Regis, “afortunadamente ese campeonato estatal lo ganamos ante nuestra afición en el Coloso de los Pinos, por fin mi sueño se hacía realidad derrotar a tan prestigiado Colegio dirigido por uno de los mejores entrenadores que ha dado el estado de Sonora en básquetbol, Sergio “Peludo” Maldonado”.
“Nunca olvidare esta etapa juvenil de mi vida y siempre llevaré en mi corazón a cada uno de mis compañeros de aquel inolvidable equipo, principalmente a mi estimado amigo, compañero de tantas batallas en diferentes lugares de México y colega de profesión, Víctor “El Flaco” Orantes, así mismo a Rubén “El Aparecido” Silva y Jesús Lauro “El Güero” Acuña, grandes amigos que ya se nos adelantaron en el camino”.
Sin lugar a duda el básquetbol en Cananea ha dejado una historia llena de triunfos a través de los años, y sigue dando frutos en nuevas generaciones, pero nada comparado a la inolvidable etapa de triunfos y batallas en la duela que dieron “Los Pumas de la Prepa”.

