Por: Mariela Arvayo
Cananea, Sonora, a 01 de octubre de 2025.- Esta semana el querido maestro Baltazar Ramos Corral se despidió de las aulas, de sus alumnos, de sus colegas, y de los pasillos de las escuelas a las que entregó 38 años de servicio como docente y directivo en la educación primaria, una labor que desempeñó con dedicación y vocación en su intachable trayectoria, con la gran responsabilidad que conlleva la enseñanza.
Originario de Navojoa, Sonora, el maestro Baltazar Ramos formó parte de la última generación de profesores de educación primaria; es decir, quienes ingresaron a la Normal inmediatamente después de terminar la secundaria. Ingresó al Centro Regional de Educación Normal en 1983, siendo casi un niño y sin saber si tenía la vocación para la docencia, “lo que me interesaba era estudiar algo que no fuera muy caro y que pudiera empezar a trabajar lo más pronto posible, ya que provenía de una familia numerosa y de escasos recursos” expresa.
En esta etapa, Ramos descubrió que era su vocación, “gracias a Dios y para bien de las generaciones que estarían a mi cargo en un futuro no muy lejano. Siempre creí que el estudio me ayudaría a salir de esa pobreza en la que siempre viví, me aferré a Él con todas mis fuerzas y no me equivoqué, la docencia cambió mi vida” reconoce el maestro.
Inicios de su labor en la docencia
Al concluir sus estudios en el año 1987, lo enviaron a Guanajuato, al Puerto de Laurel, municipio de Manuel Doblado Guanajuato, a una escuela unitaria «Mariano Matamoros” ubicada en la parte más alta de esa sierra, donde como maestro atendía a todos los grupos, a escasos meses es cambiado a la escuela «16 de septiembre» en la comunidad de Calzada de la Merced, del mismo municipio, donde permaneció dos ciclos escolares.
A pesar de la lejanía de su estado, de su familia y las circunstancias, en este lugar encontró a su compañera de vida, la Maestra María Jara Silva, y fue donde procrearon su primer hijo. En 1989, ambos fueron aprobados para el cambio de estado, a Sonora. “Llegamos a Cananea ese año, al Ejido Ignacio Zaragoza, a la escuela del mismo nombre, donde permanecimos por cinco años y donde, al final, dejamos muchas amistades que conservamos hasta la actualidad”.
En 1994 el matrimonio de docentes emigra a la zona urbana de Cananea y son parte de la fundación de la escuela primaria «Luis Donaldo Colosio Murrieta», donde Ramos Corral prestó sus servicios durante 5 años, hasta que fue invitado como asesor técnico pedagógico de la Zona Escolar 43, a cargo del Profr. Gilberto Mange Valdez, con quien entabló una entrañable amistad. Posteriormente estuvo como director de la escuela Francisco Saavedra unos meses, ya que, Mange logró que volviera a su antiguo puesto. En 2004, por el amor por dar clases regresa frente al grupo a dar clases y a ocupar la dirección de la Escuela Elodia N, Vda. de Avilés.
En el 2011 y gracias a los resultados como escuela y de manera personal con altos niveles en las evaluaciones del Programa de Carrera Magisterial, fue invitado a formar parte del equipo de trabajo de la maestra Patricia Calles Villegas, directora general de Primarias en el Estado, labor que encabezó un año para después regresar a la dirección de la escuela Elodia y a su grupo en la escuela Francisco Saavedra León. Además, cubrió en dos ocasiones la Supervisión de la Zona, regresando siempre a su puesto directivo y a su entrañable labor frente a grupo.
Una trayectoria llena de gestiones, satisfacciones y añoranzas
Entre sus mayores satisfacciones como maestro, Ramos destaca que más que los reconocimientos y puestos de alta responsabilidad, está la satisfacción de formar a los estudiantes para el futuro, “siempre he creído que, cuando enseñamos a leer, a escribir, a resolver problemas a nuestros alumnos y a no ser indiferentes ante las injusticas que viven los demás, los estamos dotando de herramientas que les van a permitir seguir aprendiendo durante toda su vida, son las armas más poderosas que me ayudaron a salir adelante”.
En cuanto a las gestiones logradas en beneficio de alumnos, explicó que las más sobresalientes son las que se concretaron con el apoyo de los padres de familia de la primaria Elodia, “no creo necesario citar cada una de las transformaciones que llevamos a cabo, basta decir que, desde hace años es la escuela que está en muy buenas condiciones materiales, de equipamiento y entregando generaciones muy bien preparadas para continuar sus estudios de secundaria con éxito”.
Al pensar en el tiempo dedicado a la docencia, el maestro indicó que siempre extrañará dar clases, “a mis alumnos, trabajar con ellos, prepararlos para verlos convertidos en hombres y mujeres de bien. Es mi más grande aspiración”. Y actualmente ya como jubilado, compartió “cuando se es maestro, nunca hay tiempo para proyectos personales y familiares, nuestras esposas e hijos tienen que sufrir nuestra ausencia, por ese motivo, entre mis planes está el disfrutar a mi familia, viajar y hacer realidad proyectos de carpintería, de albañilería que me han estado esperando por años, entre otras cosas”.
Para finalizar el profe Balta se dirigió a las nuevas generaciones de maestros, “la docencia es una hermosa profesión, ámenla, cuídenla, respétenla y defiéndanla contra todo. Tal vez las condiciones laborales vigentes no ayuden mucho a tener grandes expectativas para sacar adelante los proyectos de vida, pero casi les puedo asegurar que, una vez que la sociedad y el Gobierno sean conscientes de las terribles expectativas que se tienen y que terminarán con la salud de los docentes y afectando la calidad de la educación, con lucha o sin lucha, se verán obligados a, mínimamente derogar la nefasta Ley del ISSSTE del 2007. Entonces, la docencia volverá a ser una Profesión atractiva y una opción para los que tengan vocación para ella”.
