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sábado, marzo 7, 2026

Recuerdos de grandes generaciones de Pumas, basquetbolistas de los 70´s

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(PARTE 2)

Pasión por la vida, por el básquetbol y por los Pumas

Por: Miguel Ángel Morales Bustamante

Cananea, Sonora, a 26 de septiembre de 2025.- Hace 48 años desde que Miguel Ángel Morales Bustamante se despidió de su querida Preparatoria Lázaro Cárdenas al formar parte de la generación 1974-1977 y de los Pumas, en este relato recuerda sus inicios en el básquetbol, sus primeras impresiones del Gimnasio Municipal y añoranzas de aquella época dorada como integrante del equipo de la Prepa.

La primera vez que tuve contacto con el Gimnasio de los Pinos fue un día a finales de los años 60´s que mi tío Don Quicho nos invitó a mi primo Javier y a mí para ayudarle a limpiarlo, era un domingo después de realizarse un baile. Él era trabajador del H. Ayuntamiento. Fue una grata impresión, el Gimnasio Municipal se veía imponente, ese lugar que con el tiempo sería nuestra segunda casa. En ese momento estaba casi nuevo, impresionante su tamaño, sus tableros y la duela, aunque algo descuidado por el mal uso que le dieron en esa época.

Mi primer juego de básquetbol como aficionado fue en la escuela Leona Vicario, donde un grupo de jóvenes de la Iglesia de Cananea se enfrentó a Nogales y ahí jugó mi hermano Xavier. Sin querer a partir de ese día surgió en mí el gusto por el básquetbol. Participé en el año de1969 en los juegos inter primarias a nivel infantil a lado de mi hermano Luis, era una gran época, el hombre llegaba a la luna, el concierto de Woodstock, continuaba la guerra de Vietnam, y en las finales de la NBA se enfrentaron Celtics vs. Lakers, entre muchas otras cosas, imagino que cada uno de nosotros tendrá su propia historia.

En esa época la única preocupación era jugar a la hora del recreo en la escuela o en alguna canchita improvisada en el barrio como la que tenían los más grandes en el callejón Bravo, ahí los veíamos jugar y nos daban la oportunidad de tirar algunas pelotas al aro y de ahí a soñar lo que quisiéramos en nuestras mentes infantiles, nunca nos importó el marcador, siempre jugamos con pasión y de ahí nacieron nuestros grandes amigos.

Inició la liga inter primarias de 1969 jugando para la Escuela Leona Vicario y quedamos campeones en la categoría infantil, mi hermano Luis entre otros fueron al estatal donde él fue seleccionado para su primer nacional, representando a Sonora ya en el año de 1970.

Siempre recordaré mi primera canasta. Tuvimos la oportunidad de entrenar y jugar en el mejor lugar el Gimnasio de los Pinos, en estos años las puertas estaban abiertas, esto nos permitió ingresar a cualquier hora y jugar hasta el cansancio y al salir era obligatorio llegar con Don Che por unos fritos y una coca cola. Atrás quedaba el Po y posteriormente Ramón Beltrán (El Monchy) siempre dispuestos a darle una buena limpiada al gimnasio para regresar al día siguiente.

Había ingresado a la secundaria cuando llegó a Cananea el Prof. Brito, quien organizó a los más jóvenes para enseñarnos los fundamentos del básquetbol y después algunos fuimos seleccionados para conformar el equipo Cachorros y nos registraron para jugar en la liga municipal de básquetbol de primera fuerza. Siempre destacaban los mejores jugadores, pero nos contagiaban con su esfuerzo y coraje para ganar. Nos costó estar en la banca esperando, por eso salimos adelante.

Mi etapa como jugador de Los Pumas es de las mejores que recuerdo en mi vida, “en aquellos años se tuvieron dos equipos en la Liga Municipal de Básquetbol, los Pumas y los Bachilleres, por la gran cantidad de muy buenos jugadores de basquetbol en nuestra Preparatoria”, recuerda.

Hoy me gustaría volver al Gimnasio y encontrarme con todos mis amigos Pumas y Bachilleres con los que compartimos grandes juegos, las retas, los entrenamientos, las salidas para jugar en distintas ciudades, las fiestas, las coladas en el casino, las primeras idas al recreo, los sueños y la fraternidad que nos ha unido hasta convertirnos en hermanos. Fue lo mejor que nos pasó en esta hermosa etapa de nuestras vidas.

Siempre nos dimos cuenta lo importante que fueron nuestros compañeros tanto en las aulas como en la duela del gimnasio, cómo nos apoyamos en las tareas, así como en alguna jugada determinante en el juego. Todo nuestro reconocimiento a nuestros padres y maestros que nos forjaron como estudiantes, como hombres y buenos seres humanos y a nuestros entrenadores de básquetbol que nos hicieron ser un equipo ganador.

Han pasado más de 50 años desde que un gran grupo de jóvenes llegamos a la Prepa con muchos sueños e ilusiones, el de prepararnos para continuar en alguna Universidad del país y el de ser parte de los Pumas de la Prepa, muchos tuvieron grandes logros. Recuerdo cómo es que teníamos qué hacer un doble esfuerzo para cumplir con las tareas académicas, con los duros entrenamientos y los extenuantes partidos, también apoyando en las labores de la casa.

A todos los llevo en mi corazón, solo puedo decir gracias básquetbol por la mejor de las infancias y juventud en nuestro querido Cananea.

ENTREVISTA CON MI HIJA EN EL AÑO 2025

¿Cuál es la mejor experiencia que tuviste como joven, como universitario y como adulto?

De joven el haber jugado con los PUMAS después asistir a la Universidad. Y ya como adulto la llegada de mis hijos y ahora los disfruto doble con mi nieto.

¿Son ciertas las historias que cuentan de los PUMAS?

Si son ciertas, en aquella época éramos tan solo unos adolescentes cuando ingresamos a los Pumas, al llegar a la Prepa nos rapaban para darnos la bienvenida y a pesar de que nos sentíamos grandes, aun éramos unos jóvenes con ganas de comernos el mundo.

¿Qué se siente ser Puma?

Tendrías que haberlo experimentado en esa época. Fue un orgullo ser Puma, nuestros padres, maestros y entrenadores nos apoyaron con todo.

¿Cuál era la responsabilidad de ser Puma?

Sabíamos que tenía una doble responsabilidad entrenar, aprender en la cancha y en las aulas esforzarnos más todavía, porque desde casa nuestros padres nos brindaron el apoyo, pero también tenían sus metas y era que estudiáramos una carrera en la universidad y así nos preparáramos para la vida.

¿Es verdad que siempre llegaban a los estatales de básquetbol y les costaba ganar?

Si es verdad, durante muchos años nos preparaban nuestros entrenadores, pero ellos hicieron lo que podían y nuestra preparación era limitada y no fue hasta que cuando llegamos a la Preparatoria y que tuvimos a la “Muñeca Flores” de entrenador las cosas cambiaron. Tuvimos una mejor preparación, aprendimos un sistema de juego y nadie nos volvió a ganar.

¿Es verdad que jugaban con tenis converse?

Si hace 50 o 60 años eran los mejores tenis que había para jugar básquetbol y no solamente eso, utilizábamos calcetas altas, hasta 3 pares juntos y los shorts eran muy cortitos. Era la moda de los años setentas.

¿Es verdad que desde Hermosillo vinieron a buscar jugadores a este pueblo tan chico llamado Cananea?

Si es verdad, Cananea desde siempre ha tenido mucho talento, pero en esa época “La Muñeca Flores” ayudó a muchos jugadores a desarrollarse y el entrenador del Colegio Regis encontró al talento que el Colegio ya no tenía. Un detalle importante en las finales estatales el juego era Cananea vs Cananea.

¿Si es cierto de la historia que se cuenta de los hermanos Acuña?

Si es cierto. En la primaria Leona Vicario conocí a Ramon Alfonso y Jesús Lauro, jugamos juntos por ocho años al igual que en la secundaria con los Cachorros y en la prepa con los Pumas. Francisco el tercero de la familia ya no ingresó a la Prepa, se fue directamente al Regis al igual que Martin, Julio y Miguel. Grandes basquetbolistas, pero mejores seres humanos. Llegando a vestir muchas veces la camiseta de Sonora y de México. Todavía mantengo gran amistad con ellos.

¿Uno de ellos falleció muy joven?

Sí, fue Jesús Lauro tan solo tenía 21 años, él cursaba la carrera de Agronomía en el octavo semestre y un accidente en carretera terminó con su vida. Todos le teníamos gran aprecio, fue un gran amigo y un gran jugador. Hubo mucha consternación en Cananea, nadie lo podíamos creer, muy joven falleció nuestro amigo. Con el tiempo se han realizado muchos homenajes para recordarlo.

¿Es cierto lo que cuentan, que a donde fueran a jugar la gente de Cananea los seguía?

Si es cierto, muchísima gente de Cananea nos acompañó a distintos lugares donde jugamos, se iban en sus carros, de raite o en camiones. En Hermosillo la comunidad cananense siempre nos apoyó con sus porras dentro y fuera de la cancha. Fue muy lindo sentir el respaldo y darles una victoria más.

¿Es verdad que de Cananea salieron en esa época los mejores jugadores de México?

Si es cierto, en varios años la selección Sonora contó siempre con muchos representativos de Cananea y varias veces Sonora estuvo en los primeros lugares a nivel nacional.

¿Todos los Pumas estuvieron en la universidad?

Sí, todos tuvimos la oportunidad de asistir. Muchos consiguieron becas y otros más asistieron a universidades sin el compromiso de jugar, aunque en algunas ocasiones representaron a sus instituciones o a la ciudad donde vivieron, pero un gran dato es que el 89% de los Pumas terminaron su carrera universitaria.

¿Si tuvieras la oportunidad de regresar el tiempo a que época regresarías?

Sin duda a la Preparatoria donde por tres maravillosos años fui Puma.

¿Es verdad que un día se enfrentaron los Mineros de Cananea el equipo de béisbol?

Si es verdad, en esa época Cananea contaba con muy buen equipo y traía a algunos jugadores extranjeros que eran muy buenos jugando básquetbol entre otros estaban Orestes Miñoso Jr., Milton Kelly, Ron Mc. Donald entre otros muy buenos basquetbolistas.

¿Qué otras cosas viviste en esa época?

Vivimos muchos la experiencia de una primera novia, el primer cigarro o el primer bote de cerveza. Si era el despertar de una etapa de nuestra vida. Pero siempre estábamos dispuestos a ir a misa los domingos, a participar en las Jornadas Vocacionales con el Padre Quiñones, a vivir una vida recta, a apoyar en las labores de la casa y a subir la sierra de la Elenita cada vez que se pudiera al igual que ir a Buenavista o al Mahuechi (Campo del Toro) con mi padre.

¿Hubo falta de apoyo al deporte?

Nadie nos apoyó nunca con los uniformes, muchas veces jugábamos parchados (con distintos uniformes), viajábamos en autobuses viejitos y el colmo es que una vez teníamos juegos en Nogales y nos enviaron en el carro de la basura en la caja.

Así eran las autoridades de esa época. En diferentes lugares nos daban comida los soldados y hubo ocasiones que nos quedábamos debajo del Estadio Héctor Espino con un gran calor y sin un abanico con los calores de Hermosillo. Ya como Pumas estuvimos hospedados en un hotel de paso, fue terrible y mi hermano nos sacó de ahí y caminando nos fuimos al Hotel San Alberto. La sufrimos, pero al final disfrutamos mucho los triunfos.

¿Es cierto lo que cuentan que los pumas lloraron debajo de un árbol?

Si es cierto, fue mi último juego como Puma, asistimos a Hermosillo a jugar una serie de tres partidos contra el Colegio Regis para definir al campeón, era el año de 1977, el Colegio Regis traía a Francisco Acuña, Juan Murillo, Cruz Luna, Fernando Ávila y Bernardo Salazar, todos ellos de Cananea y los Pumas nos reforzamos con un jugador de Pitiquito, dos de Nogales y otros dos de Cd. Obregón. Para iniciar llegamos sin manejador, sin una cabeza que nos representara, los representantes en ese momento del básquetbol en Sonora dijeron que no podíamos jugar así con refuerzos. Frente al gimnasio del estado había un gran árbol (yucateco) y la impotencia y desesperación nos hizo llorar amargamente. Una forma muy triste de retirarme de los Pumas. Sonora al final fue representado por jugadores de ambos equipos la mayoría de Cananea y el equipo fue subcampeón nacional en Irapuato Gto.

Y por último ¿cómo has vivido esta última etapa de tu vida a través de la pérdida de tu pierna?

Durante muchos años viví intensamente el jugar básquetbol, tuve la oportunidad de jugar con los Pumas durante la generación 1974-1977, posteriormente participé en un estatal representando a la Cd. de Chihuahua y después con la selección del ITESO en Guadalajara en donde estudié Arquitectura. Después jugué solo de manera recreativa.

Hace 10 años me amputaron la pierna y fue entonces que tuve que reinventarme, cambié la construcción por la pintura. Desde entonces he realizado más de 120 pinturas de Cananea y más de 1000 obras de otros temas.  Al mismo tiempo me permitió realizar 4 calendarios y uno más que viene en camino. Lo más importante es que aprendí a volar. También estoy trabajando en un libro sobre Cananea. “La discapacidad es la capacidad de ser extraordinariamente capaz”.

Muchas gracias, un saludo y gracias hija por esta entrevista.

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