Por: LC María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, 24 de julio, 2025.
El béisbol, más que un deporte, ha sido por décadas una expresión viva de identidad y pasión en Cananea, convirtiéndose en uno de los deportes con más arraigo. La historia de este deporte en nuestra ciudad no solo se cuenta a través de partidos memorables y grandes jugadores son los aficionados al deporte quienes comparten sus gratas experiencias y recuerdos.
Córdova Romero (1979), refiere que el 1 de febrero de 1901, (cuando aún no se declaraba municipio Cananea), se llevó a cabo una junta para organizar el equipo formal de beisbol en la ciudad minera y para el año de 1902 (ya declarado municipio independiente) se encontraba debidamente formado un equipo de beisbol el cual tenía enfrentamientos deportivos con equipos de Pilares de Nacozari, Douglas, Tucson y el Paso Texas.
“The Cananea Herald, publicó en su columna de 1902 – 1907, al respecto de la afición existente en Cananea, siendo la principal distracción misma que arrastraba a toda la población hacia el Estadio “Mártires de 1906”, convirtiendo los domingos en una auténtica fiesta popular.
“En el año de 1928 se comenzó a jugar béisbol en el estadio actual, el que primeramente se construyó con gradas de madera, trabajando personalmente los jugadores aficionados, quienes después de concluir su jornada de trabajo en la compañía minera laboraban gratuitamente en la construcción del estadio de béisbol.
En el año de 1938, el estadio fue completamente reconstruido con material de concreto y asbesto, instalándose también bardas perimetrales. La obra fue dirigida por el ingeniero Gabriel Rodríguez, contando con una decidida participación del Sindicato Minero de la Sección 65 y de la Compañía Minera de Cananea. Desde entonces, se le dio el nombre de Estadio de Béisbol “Mártires de 1906”. (Córdova Romero, 1979) Perfil Histórico de Cananea pp 199, 200.
Don Pedro García, reconocido y respetado locutor, además de gran conocedor del deporte, compartió en 2016 que, según la placa original, la primera inauguración del estadio ocurrió en el año de 1944. Desconocía, sin embargo, el motivo por el cual dicha placa fue retirada posteriormente. También proporcionó las medidas originales del campo, las cuales se mantuvieron hasta el momento en que se construyó la barda actual: 385 pies por el jardín izquierdo, 470 pies por el central y 330 pies por el jardín derecho. Don Pedro expresó además que el estadio debería conservar esas dimensiones, como en sus mejores tiempos.
Desde aquel año ha sido la casa de los mineros de la Sección 65, habiéndose hecho una remodelación modernista reinstalándose el alumbrado, la reinauguración se da el 11 de mayo de 1974, corriendo los gastos a cargo de la nacionalizada compañía minera de Cananea, S.A. de C.V”.
El interés en el deporte y apoyo en lo general hacia la comunidad de parte de Club de Leones Cananea, fue significativo debido a que donó las gradas laterales, inicialmente de madera. (se anexa foto, propiedad de Club de Leones).
La historia del béisbol en Cananea es, sin duda, un reflejo de la pasión por el deporte. Desde aquellos primeros encuentros en los albores del siglo XX hasta la consolidación del Estadio “Mártires de 1906” como símbolo deportivo y social, este deporte ha tejido memorias entrañables, fortaleciendo el sentido de pertenencia y unidad entre generaciones.
Hoy más que nunca, es responsabilidad de todos preservar este valioso legado. Cuidar y mantener el Estadio “Mártires de 1906” no solo honra a quienes lo construyeron con esfuerzo y amor, sino que asegura que las nuevas generaciones sigan escribiendo su historia entre aplausos, emociones y el inconfundible sonido de un batazo, aunado a los aplausos y la felicidad que produce estar en un encuentro deportivo.
El Sindicato Minero de la Sección 65, a pesar de las múltiples vicisitudes enfrentadas en los últimos 18 años, continúa trabajando de manera organizada a través de un patronato, con el firme propósito de mantener la transparencia en todos sus procesos. Actualmente, dicho patronato está presidido por el C. Hermenegildo Encinas, con Octavio Moreno como secretario, Ramón del Cid como tesorero y Álvaro Fimbres como vocal. Todos ellos comparten la convicción de seguir aportando al desarrollo de la comunidad deportiva y social en general. Por ello, este 2025 se preparan para ofrecer gratas sorpresas en beneficio de todos.
