Cananea, Sonora, a 16 de julio de 2025.- Este 16 de julio se cumplen dos años del lamentable incendio que consumió uno de los edificios más representativos e históricos en la ciudad de Cananea, eran las 4:00 de la mañana de aquel domingo cuando sobrevino el incendio aparentemente de forma provocada y consumió en su mayoría el lugar conocido como Banrural.
El edificio inaugurado un 18 de noviembre de 1907, fue sede de la “Cananea Cattle Company” al igual que de “La Cananea Realty Company” empresa que controlaba bienes y raíces en favor del empresario William C. Greene, de igual manera estuvo instalado el consulado de E.U.A. al expropiarse el latifundio Greene, y llegó a ser ocupado por el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural).
El sistema de Banco Rural cerró a nivel nacional en el 2014 y en Cananea, dejó de operar en el 1998, el inmueble pasó a ser propiedad de un particular quien habría adquirido varios edificios de la citada banca, al quedar en desuso poco a poco se fue deteriorando, también se dieron las condiciones para que personas sin oficio se reunieran en este punto.
Aunque Protección Civil de Cananea, emitió en su momento las recomendaciones correspondientes respecto al riesgo que representa el inmueble, ya que debido a que es propiedad privada y estaba asegurado, la dependencia o el municipio no podían intervenir o decidir en los trabajos, ya sea en caso de que el propietario decidiera demoler, reconstruir o conservar en parte, pero si vigilar que el proyecto cumpliera con las normas de seguridad.
Si bien el día 3 de septiembre de 2023 iniciaron los trabajos de demolición de la parte alta de las ruinas del edificio, donde se expresó la intención del propietario de conservar la fachada y darle utilidad al inmueble tentativamente con la construcción de un hotel, estas labores no continuaron.
Debido a que el siniestro fue probablemente provocado y el suceso estaba bajo investigación de un delito, es la Agencia Ministerial del Estado quien debe liberar y permitir que prosiga cualquier trabajo para modificar el edificio. A dos años del siniestro, el histórico inmueble sigue en las mismas o peores condiciones, pues además del mal aspecto que da al primer cuadro de la ciudad, los ladrillos que siguen en pie representan un riesgo para la población.






