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sábado, marzo 7, 2026

Las chispas, ese rico mineral

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Por: Roberto Corella, maestro y dramaturgo sonorense, originario de Arizpe, Sonora
Mayo, 13, 2025.- Si usted ha recorrido la carretera de Hermosillo a Cananea por el río Sonora, seguramente se preguntará cómo es que Arizpe que, aunque fue la primera población sonorense con título de ciudad, nunca fue habitada por más de tres mil personas, fue Capital de Las Provincias Internas de Occidente, Capital de la Intendencia Sonora – Sinaloa y, una vez separados estos dos Estados, Capital de Sonora. La respuesta llega pronto: viendo a uno y otro lado de la carretera sorprenden y maravillan los cerros con sus colores naranjas, verdes, grises, mostazas. Las montañas de esa región que forma parte de la sierra madre occidental guardan en sus entrañas grandes cantidades de minerales preciosos. La región era, y sigue siendo, una interminable veta de materiales preciosos.
La explotación minera comenzó en Sonora en 1640 y creció como la espuma. En todo Europa se hablaba de las maravillas de esta tierra donde los ríos, principalmente el Sonora, llevaban en su cauce grandes cantidades de metales preciosos como oro y plata. Si a eso le agregamos lo que decían exploradores como Fray Marcos de Niza y el mismo Alvar Núñez Cabeza de Vaca en relación a ciudades de oro como Cíbola y Quivira, entre otras, la región de lo que hoy es Sonora pronto fue visitada por personajes que buscaban desesperadamente el oro y la plata, que, huelga decirlo, poco importaba para los habitantes originarios de la región.
La mina que el último tercio del siglo XIX fue llamada Las chispas, ubicada quince kilómetros al sur de Arizpe y cinco al norte de Sinoquipe, fue explotada por primera vez allá por 1650; luego, en los años ochenta del XIX, la mina Santa María empezó a explotar el lugar, pero duraron poco tiempo y cerraron. Aquí aparece nuestro personaje, el empleado de la mina, Giovanni Pedrazzini.
El señor Giovanni Pedrazzini Pagnamenta era un suizo que trabajaba como tenedor de libros y cajero en la Santa María Mining Company, cuyos dueños eran de Nueva York y Boston. Antes de venir a Sonora, Pedrazzini había vivido en California, lugar donde aprendió las técnicas modernas para extraer oro de la tierra. Cuando la mina dejó de ser productiva, los dueños abandonaron el lugar, dejando a Giovanni como velador y, en lugar de pagarle en efectivo por sus servicios, le regalaron la mina del Carmen y algo de maquinaria. Luego compró en cien pesos la mina las chispas, recién descubierta por el señor Francisco Sotomayor Campo. Pedrazzini se llevó su maquinaria y empezó a trabajar. Para 1895 ya había en el lugar un pueblo completo, con servicios. Pronto adquirió la categoría de comisaría y Sinoquipe la de municipio. En las chispas había escuela, iglesia, oficinas, tiendas de abarrotes y de ropa. Pedrazzini se expandió y adquirió en total 27 minas de los alrededores y algunos ranchos. Regresó a Europa, rico, muy rico, y venía esporádicamente a supervisar la mina. Murió en su tierra, a los setenta años de edad, en 1922. Primero su sobrino Antonio y después dos de sus hijos siguieron explotando la mina hasta que por razones no claras – se dice que se inundó o que la veta estaba tan profunda que la tecnología de entonces no tenía alcances para extraerlo, entre otras cosas – dejó de funcionar en 1926. La gente fue abandonando el pueblo hasta dejarlo solo dos años después.
Pedrazzini se casó en 1886, en Arizpe, con Dolores Palacio Miranda, con quien procreó a Antonieta, Paulino, Luis, Guillermo, Esteban y María. Ya en Suiza, a donde se fue a radicar en 1900, procreó a Juan, Eduardo, Carlos y Antonio. Los nacidos en México siempre presumieron su nacionalidad mexicana.
En 1877, Pedrazzini registró la compañía Minas Pedrazzini Gold and Silver Mining Company, de Oro y Plata y comenzó minando en la rica veta las Chispas. Nombró las chispas al mineral, gracias a la belleza y la riqueza de las chispas y de los cristales de los minerales de plata. Los minerales una vez extraídos y separados, se amalgamaban y guardaban en grandes bolsas de cuero y a lomo de mula se llevaban a Nacozari y de allí en Ferrocarril al Paso Texas, para su fundición.
En 1911, los trabajadores de Las chispas se pusieron en huelga, como protesta a que el sobrino de Pedrazzini, Antonio, del mismo apellido y quien estaba a cargo, los obligaba a desnudarse al salir de la mina. Y es que era común el robo entre los trabajadores; la huelga se levantó, acordando que se pondrían una especie de zapeta y harían sentadillas; si llevaban metal en su cuerpo, este se hacía visible al impulso del movimiento.
Pedrazzini llamaba a los apaches despectivamente hienas del monte. Los apaches tuvieron mucho que ver para que muchas minas cerraran y los dueños regresaran a los Estados Unidos. Eran tiempos de guerra donde los apaches acababan con pueblos enteros, enteros como había sucedido unos años antes con Chinapa, al norte de Arizpe, pueblo que fue quemado en su totalidad y muertos todos sus habitantes. Chinapa se reconstruyó años después por algunos sobrevivientes y por personas de Arizpe y Baviácora. Los ataques apaches y el terror que provocaban disminuyeron con la rendición del último gran jefe Apache, Gerónimo, en 1886, aunque siguió habiendo brotes de rebeldía.
En 1908, en el segundo nivel de la mina Las Chispas, se encontró un cristal de 29.5 kilogramos de masa de polibasita –roca compuesta de una gran variedad de metales preciosos-. El señor Antonio Pedrazzini lo envió a la escuela de minería Columbia para su colección Egleston, pero desafortunadamente llegó partida en dos piezas. La colección Egleston pertenece ahora al museo Americano de Historia Natural en Nueva York.
Las chispas producía plata y oro, primero en una superficie de poco más de cien hectáreas para luego expandirse hasta 1,400 hectáreas, absorbiendo varias minas a su alrededor. Antes de las chispas, en Tetuachi había un Real de minas; se llamaba Nuestra Señora de Aránzazu de Tetuachi. En Sinoquipe había uno que se llamaba Real de San Antonio de Motepori. Ambos reales tenían iglesia, requisito indispensable para obtener el título de Real de minas.
Mucho antes, en la región, al oriente de Arizpe, se había explotado la mina El Gachi, mineral que fue del señor Juan Esteban Gach, comerciante de Arizpe allá a fines del siglo XVIII y que era quien surtía de uniformes y despensa a los soldados de los presidios de las Provincias Internas de Occidente, que es como se llamaba la región noroeste de México y sur de los Estados Unidos. Trabajó un tiempo y luego cerró. Del Gachi se extraía plomo y manganeso, aunque también sacaban cobre y en menor medida, plata.
Las Chispas es un mineral con gran historia, ejemplo claro de la riqueza de la región. Su fama trascendió fronteras, tanto que en Europa se emitían bonos muy cotizados a nombre de la mina. Hoy se encuentra nuevamente en operación respetando todos los protocolos de seguridad y cuidados del medio ambiente y eso seguramente redundará, más temprano que tarde, en un nuevo repunte de la economía de la región. Así sea.

 

Referencias:

Artículo publicado en Revista Las chispas, 2da. Edición, 2023, Arizpe, Sonora, México.

Compilación: LC María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal, Cananea, Sonora.

Imagen: Silvercrest. Proyecto Las Chispas Ubicado en Sonora, México.


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