Por: Mariela Arvayo
Cananea, Sonora, a 23 de abril de 2025.- La celebración del Día del Libro se remonta a 1926, ya que el 23 de abril de 1616 fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega, esa misma fecha nacieron o murieron otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo, por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores.
Además de recordar la literatura clásica, es un día especial para alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los autores, que permiten que los lectores se adentren en fascinantes historias desde los cuentos, de ciencia, viajes, ficción, romance, poesía, entre otros.
El hábito de la lectura es un regalo que en especial los padres pueden dar a sus hijos a temprana edad, así lo refiere el Lic. Bernardo Duarte, psicólogo, artista y escritor cananense quien cuenta con 3 poemarios publicados, y desde su infancia mostró interés por participar en concursos literarios para descubrir su vocación por el mundo de las letras desde pequeño.
Duarte recomienda ampliamente a las familias fomentar la lectura desde temprana edad, como lo relata a continuación en una interesante reflexión: Leer para uno mismo, como adulto, puede responder a una necesidad o a un gusto personal, pero leer para los hijos encierra, en sí mismo, un maravilloso acto de amor, entrega y aprendizaje compartidos.
La lectura permite crear vínculos con los niños porque fortalece la comunicación que se tiene con ellos, además de que les ayuda a crear nuevos esquemas de pensamiento al ejercitar su imaginación y estimular su curiosidad por saber cada vez más y tratar de anticipar cómo se puede solucionar algún problema o situación. Al respecto, para todo padre o madre de familia, observar a sus hijos mientras escuchan un relato, poema o incluso, una canción, les ayuda a descubrir la manera en que comprenden el mundo y se apropian de conocimientos, habilidades y valores.
Considerando lo expuesto líneas arriba, leer para los hijos es una actividad llena de ventajas y oportunidades cognitivas y socioafectivas, pero lamentablemente, cada día es menos frecuente; por ejemplo, de acuerdo con una encuesta difundida en el año 2015 por la editorial para niños Scholastic, se encontró que el 20% de los padres y madres de familia dejaron de leer en voz alta a sus hijos antes de los nueve años o cuando los menores empezaron a leer; también, en dicho estudio, el 83% de las niñas y niños encuestados, expresó que disfrutaba mucho de la lectura en voz alta con sus padres y un 68% de ellos calificó dicha actividad como un «momento muy especial” junto a sus padres.
Estos datos nos permiten inferir que las prisas del mundo modernizado y caótico del cual formamos parte, resta tiempo y espacio a una práctica que fortalece los lazos entre padres e hijos a la par que detona y contribuye a desarrollar procesos relacionados con la alfabetización y la apreciación artística de tipo literario.
Leer para los hijos es parte de las decisiones que diariamente tienen que tomar los padres y madres de familia, ya que involucra poner en marcha varios recursos que no todo el tiempo están disponibles, pero sobre todo, porque es una elección personal y un acto de desprendimiento de todas las “agobiantes” responsabilidades de la vida adulta; sin embargo, unas cuantas líneas leídas al día, pueden convertirse en la semilla de un mejor presente para los hijos y, ¿por qué no decirlo?: tal vez de un porvenir más digno para toda la humanidad.
Día del Libro, información de Lic. Bernardo Duarte.

