Por: LC María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, a 12 de febrero del 2024.- Héctor Félix Arnold nació en Cananea el 9 de septiembre de 1917, fue el tercer hijo del matrimonio conformado por Ernesto Félix Rubio y Laura Arnold Edeza, debido a que su padre era ciudadano estadounidense, Héctor adquirió la ciudadanía americana.
Su domicilio estuvo ubicado en Avenida Sonora y calle 3era Oeste. Cursó sus estudios en la primaria Cananea English School, hoy Instituto Minerva. Los estudiantes de esta prestigiada institución eran de diferentes edades y atendidos en el mismo salón de clases por la profesora Minni McLure, quien al contraer matrimonio fue reconocida como Minnie Torrence.
Al concluir el 9º grado, Héctor y su hermano Billy, asistieron a la High School en Bisbee Arizona, donde permanecían de lunes a viernes y regresaban cada fin de semana a su querida Cananea. En esta escuela, Héctor destacó siempre en el deporte de tenis.
Después de graduarse de la Bisbee High School en 1932, se fue a Tucson, Arizona ingresando a la Universidad de Arizona, donde estudió la carrera de Ingeniería Minera. Durante su estancia, fue miembro del grupo militar ROTC (Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales Reservados). En ese tiempo era cuerpo de caballería y él tenía su propio caballo, se graduó en 1940 e inició con la búsqueda de empleo, al igual que su hermano Oscar.
Héctor trabajó como ingeniero minero en Cananea por un tiempo corto, posteriormente él y su hermano Oscar decidieron alistarse al ejército norteamericano por un año, lo que les concedió el grado de soldados al haber participado activamente en todo el entrenamiento, por lo cual le tocó entrenar en Camp Wolters, Texas en Maryland, en Colorado y en Scofield Barracks en Hawái.
Los hermanos Félix habían pensado que solo estarían en el ejército por un año, pero desafortunadamente ese diciembre de 1941 se registró el ataque japonés a las tropas norteamericanas en Pearl Harbor, por lo cual a Héctor tuvo que participar en la guerra a la edad de 24 años.
Para esto, se inscribió en el programa de entrenamiento para ser oficial, continuando en lo que había empezado en la universidad, pensaba que siendo oficial tendría menos riesgo de perder la vida. Por su esfuerzo logró su rango de teniente y fue enviado a las Islas Filipinas, en ese lapso el barco en el que viajada se tardó más de un mes en llegar a su destino.
En el tema de la guerra era reservado y prácticamente no lo hablaba con su familia, pero si les narró que el barco en el que viajaba tardó más de un mes para llegar a la Islas de Leyte y Mindanao, por esa experiencia nunca más quiso viajar dicho medio de transporte. Jamás participó en batallas, siempre llegaban después de ellas para organizar los desastres que dejaban las mismas, se dedicaba a arreglar jeeps y maquinaria.
Cuando su padre falleció el 3 de febrero de 1944 en Cananea, Héctor no pudo asistir debido a que estaba en las lejanas tierras de Filipinas. Finalmente, Héctor regresó a Cananea, donde se hizo cargo de negocio de su padre de nombre La Francesa, que en ese entonces era tienda de ropa. Con el tiempo se quedó únicamente con el área de mueblería, hasta el año de 1987 cuando el establecimiento cerró y el veterano a sus 70 años de edad decidió vender el edificio.
Fue muy activo en el Club de Leones, ocupando el cargo como presidente en más de una ocasión, una de las actividades que más era de su agrado atender era en el puesto del bingo en la Feria del Cobre, participando de manera muy activa. Aunado a toda su actividad, también fue miembro de la mesa directiva del Banco de Cananea y del Banco de Comercio.
Héctor Félix Arnold y su esposa Guadalupe Ahumada Barreda amaban Cananea en gran medida y en el tiempo que vivieron en la ciudad fueron muy felices. Su hija Marcia Félix Harrington se declara bendecida al haberlos tenido como padres y disfrutar de su infancia en la ciudad del cobre.
Colaboración e imágenes: Marcia Félix de Harrington





