Por: Mariela Arvayo
Cananea, Sonora, a 02 de enero de 2025.- Con los recuerdos latentes de aquella mañana del 2 de enero de 2024 los vecinos de Mesa Sur se estremecen al pensar en el ruido de la explosión, lo desconocido y atemorizante de aquel estruendo, cuando comenzaron a sentir el polvo, los vidrios que caían en lo que era su tranquilo hogar, a un año del siniestro que cimbró a la comunidad de Cananea.
La familia Newman Acuña, residentes a un costado de donde se originó la explosión de gas en el hogar del señor Manuel Valdez (Q.E.P.D.), mencionaron que afortunadamente salieron adelante y ya solventaron todas las reparaciones que requirió su hogar, uno de las 77 viviendas afectadas y que resultó dañada en todas las ventanas, puertas, entre techo, sistema eléctrico, además del escombro, sin que la infraestructura fuera perjudicada.
En cuanto a las afectaciones en salud, también fueron atendidos rápidamente, una de las jovencitas necesitó curaciones, mientras que los demás integrantes de la familia sufrieron golpes menores y lesiones que tardan en sanar menos de 15 días, y aunque dijeron quedar sin secuelas en cuanto a lo psicológico, la señora María Lourdes si dijo que siente que permanecen a la expectativa, alertas ante los estruendos que escuchan en horarios fuera de las habituales “voladuras” de la mina, y también con mayor precaución en el manejo de los tambos de gas.
Por otra parte la señora Elba Sánchez, quien vive al otro costado de donde estaba la vivienda de la familia Valdez, expresó que poco a poco se resolvieron las mayores necesidades de su hogar, como el techo, puertas y vidrios, manifestó estar muy agradecida con el apoyo que recibió de parte de una empresa que donó los vidrios, el entre techo e instalación de parte de Servicios Públicos, la dirección de Soy Cobre quien reunió donativos de la comunidad para la limpieza y otras reparaciones necesarias, además del Tec de Cananea, la maestra Nancy Dávila, y la ayuda de algunos vecinos.
A sus 81 años de edad, doña Elba mencionó que agradece enormemente la rápida respuesta de los elementos de primera respuesta ante el siniestro que hace un año sorprendió a los vecinos de Mesa Sur, actualmente ella ha retomado su rutina en la tranquilidad de su hogar, busca reparar la parte de atrás de la vivienda que aún está dañada, visita a sus vecinos, las tienditas locales, paga sus servicios puntualmente, incluso acaba de ganarse un tinaco en la promoción de la CEA por ser una ciudadana cumplida, “aunque no tengo con que llenarlo”, algo que con la franqueza que la distingue les dijo en las oficinas del organismo al pedir que se regularice el servicio de agua.
Sin nunca dejar sus oraciones y visitas a la iglesia para estar cerca de Dios, doña Elba lamentó aquel incidente donde perdió la vida don Manuel días después y el cual alteró la vida de todos los vecinos, pero que les ha permitido salir adelante, mostrarse solidaridad y seguir con resiliencia.
















