Llegaron las elecciones generales 2024 en Estados Unidos, en las que miles de votantes se preparan para elegir al nuevo presidente o presidenta de Estados Unidos en unas históricas elecciones que se disputan entre el candidato republicano, Donald Trump, y Kamala Harris, candidata demócrata, pero también la gubernatura de 13 estados y se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
A diferencia de México, el presidente de Estados Unidos no es elegido directamente por el voto ciudadano, sino a través del Colegio Electoral, el cual es un grupo de 538 delegados, quienes en representación popular definirán al nuevo mandatario. Para ganar, un candidato debe obtener 270 votos electorales.
Primero, la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés) señala que las oficinas electorales de los estados son las responsables de certificar los resultados. Por ejemplo, en Carolina del Norte —uno de los estados clave que no tienen un líder claro en la carrera presidencial—, los centros de votación cierran a las 7:30 p.m. hora local, por lo que en adelante se comienzan a reportar los resultados de los votos ausentes por correo, los votos anticipados y los votos en persona el día de las elecciones.
En total, son siete estados clave en disputa, Carolina del Norte, Georgia, Pensilvania, Michigan, Arizona, Wisconsin, Nevada, si bien en la mayoría de estos estados se podrían reportar los primeros resultados durante la noche, en algunos pueden ser varios días en reportarse todas las boletas enviadas por correo y es probable que algunas grandes ciudades informen de los votos anticipados el miércoles temprano.
Los resultados finales, en tanto, son en base al conteo en cada uno de los estados, lo que dependerá del número de votos por correo emitidos y de lo reñidas que estén las cosas. Las llaves de la Casa Blanca están en juego, y este año, según una nueva ley, los estados tienen hasta el 11 de diciembre para determinar un ganador con el fin de garantizar el recuento de sus votos electorales.
