UNA TRADICIÓN ANCESTRAL EN SAN JAVIER, SONORA “ LOS FARISEOS DE MI PUEBLO”
Por: Juan Portela, Cronista Municipal de San Javier, Sonora.
Cananea, Sonora 30 de marzo, 2024
Llegan las fiestas de Semana Santa en San Javier todo huele a tradición desde que amanece. Como esa bonita costumbre de tomar café de talega caliente y cargadito por las mañanas, con un panecito dobladito de los que hacía Doña Cata. Huele a capirotada y fiesta, Huele a religiosidad y procesiones.
¡Ya se escuchan los cencerros ahí vienen los fariseos!.
Costumbres y tradiciones ancestrales como vestirse de fariseo.
Llega el jueves santo y los jóvenes del pueblo se reúnen en grupos a preparar su vestimenta, máscara, cencerros, hay que hacer los pititos o chiflos con carrizo y hule elástico de globos, la máscara se hace de trapo, cartón, aunque hoy usan de hule también su vestimenta es muy diferente a los fariseos de pueblos indígenas como los del sur de Sonora o de Tecoripa.
Su vestimenta más bien es un disfraz folclórico peculiaridad sus cencerros, chaparreras, chamarra de mezclilla su reata y sombrero imitando a un vaquero, un payaso o cualquier personaje que se les ocurra. Los fariseos de mi pueblo son como tipo bufón, baquetón, conviven con la gente fingiendo la voz haciendo ruido con los cencerros y los chiflos, son figuras simbólicas de la semana santa a su vez cumplen con la tradición y la religión participando en viacrucis y procesiones representando la maldad a los enemigos de Cristo.
Sábado de gloria, el nuevo día a nacido, ¡hay que pasear a judas! grita un fariseo ocioso, lo montan en un burro y empieza por las calles del pueblo, el paseo ruidoso, la caravana de fariseos paseando a judas enfrente de la iglesia ha terminado, empieza la quema de judas, Huele a quemado entre gritos y silbidos, aquello significaba de los fariseos la despedida.
Felices van a los azotes se oyen los rezos y cantos religiosos, la gente se va acercando y se amotina.
Los fariseos se ponen en fila, dispuestos a recibir la penitencia por los insultos y daños, van pasando despacio nomas suenan los chicotazos, unos se retuercen del dolor, pero llegan hasta la cruz se hincan piden perdón y se persignan, se devuelven a recibir los últimos chicotazos.
Estas son nuestras tradiciones una mezcla de religiosidad y costumbres.






