Por: María del Carmen Figueroa Soto, Cronista Municipal
Cananea, Sonora, diciembre 8 del 2024
Alejandro Torres, un gran hombre quien hizo posible que la hermosa joya arquitectónica ubicada dentro de la cúpula en Palacio Municipal funcionara diariamente pues de forma meticulosa cuidaba de ella a partir del año 1955.
Nada lo detuvo ni la altura, ni el riesgo que implicaba escalar para de esa manera llegar a la parte donde se encontraba el reloj, al que había que darle mantenimiento para que este funcionará de manera exacta cada 15 minutos y al dar la hora repiqueteará a los 3 minutos.
Subía una empinada escalera instalada de forma completamente recta y estrecha, a la que se aferraba para llegar así a la parte posterior del balcón y seguir escalando por escaleras sin pasamanos, afortunadamente y gracias a su experiencia presentó siempre un impecable trabajo.
Fue casi a los últimos años, período municipal (2015 – 2018) que se le consideró para ingresarlo a nómina y otorgarle servició médico. Hasta que un día 19 de diciembre del 2019 luego de bajar del reloj lo sorprendió un infarto por lo que rompe con su rutina y aún así al enterarse que estaba fallando sube nuevamente en el mes de marzo del 2020, siendo esta su última vez.
Estaba a punto de cumplir 80 años y solo por motivos de salud dejó de subir a la cúpula sin dejar de estar presente como empleado cumplido, hasta el momento en que tuvo que retirarse de lo que fue su gran pasión – el mantenimiento y cuidado del reloj en Palacio Municipal – puesto que por herencia de su padre y de conformidad con las autoridades municipales de aquel entonces habrían cedido a Don Alejandro.
Es importante mencionar que para que todo funcionara a la perfección Don Alejandro, se encargaba de que ni una sola tuerca estuviera fuera de lugar, es por ello que los habitantes de Cananea pudieron disfrutar por décadas el sonido y repiqueteo de las campanas anunciando la hora.
Por todo ello nos resta agradecerle desde este espacio su invaluable labor, hoy que a la edad de 83 se despide físicamente de este plano, quedando para siempre en la memoria de ciudadanos agradecidos y su estimada familia.
