Por: LC María del Carmen Figueroa Soto
Cronista Municipal
Cananea, Sonora 20/07/2023.- Con una agradable sonrisa sus manos extendidas sosteniendo en el lado izquierdo una hamburguesa y en el derecho un tarro, la atractiva muñeca por décadas ha permanecido sonriente e invitando a quienes frente a ella pasan a que consuman en el reconocido y recordado negocio de “El Chorrito”.
Aún y que el negocio continúa ofreciendo sus servicios, su mejor época pudo haber sido en los años 70s, 80s, platicando con habitantes, comparten que, para los años de 1968, ya estaba abierto al público. Fue centro de reunión de estudiantes en su mayoría de nivel secundaria y bachillerato y jóvenes que al salir de los servicios religiosos lo visitaban. “El Chorrito”, famoso y preferido por sus deliciosas papas fritas con salsa inigualable, aunado a su excelente ubicación, la deliciosa nieve de chorro y las hamburguesas.
Su nombre original era Nevería Juárez, como se aprecia en foto, a su costado derecho se encontraba una tienda de discos de acetato con el nombre Mercado de Discos, propiedad de Jesús “Chury” Samaniego.
Antes de existir el negocio el espacio era conocido como el hoyo o la laguna, lugar al cual se acercaban los jóvenes a hacer sus necesidades al no contar con baño, narran que había una persona apodada “El Gatillo” de apellido Sepúlveda que en las serenatas daba indicaciones para que respetaran el espacio de las mujeres y por el micrófono les decía ustedes hombres si van a orinar pasen al hoyo (llamado también la laguna), los niños en este lugar y las mujeres en la mora.
“El Chorrito”, entre otros fue propiedad de Jesús “Chuchy” Ahumada Barreda quien contó con el apoyo de su esposa Ana María Iñigo Rivas, Ahumada, fue presidente municipal en el período 1973–1976, en su trienio se realizaron los trabajos en el jardín Benito Juárez colocando las bancas de cemento y las guarniciones. Se recuerdan entre otros dueños al Sr Pablo Pérez, Guillermo Braun.
Fue apodado como “El Chorrito”, debido a que en Cananea fue el primer lugar donde se vendió la nieve de chorro, que por cierto era color blanca y muy deliciosa.
Cuando el lugar solo era una laguna, era común ver siboris y al reproducirse escuchar el croar de los sapos, habitantes recuerdan el sonido que estos producían por las noches.
En la actualidad, el nombre que lleva es Los Pepe’s Chicken Burger, solo que la voz populi le seguimos llamando “El Chorrito”, en el sigue el mobiliario de antaño color verde y de un material muy resistente, de igual manera, en su interior tenía una rocola la que siempre se mantenía encendida con solo colocar una moneda y seleccionar la pieza musical de su preferencia.
En ocasiones cuando se celebraban bailes o la feria del cobre en jardín Juárez, el lugar no se daba abasto tenia un lleno total, tiempos van, tiempo vienen, hoy la llegada de nuevas empresas y giros comerciales aunado al trabajo de remodelación el lugar se encuentra menos visitado, pero la tierna imagen de esa niña sonriendo no cambia, ahí esta y nos está esperando.
Testimonio viviente: Ma. Antonieta Portillo Ituarte, Jesús Ortega, Perla Meraz.
Imagen: Parque Juárez donde se alcanza a apreciar el terreno llamado el hoy o la laguna. J.A.D.D.
Nevería Juárez, L. Rodríguez/red – Chorrito exterior e interior Mdcfs.




