Francisco Serrano Zepeda
El Sastre se destaca por el arte de creación de prendas de vestir y aunque en su mayoría los mismos son reconocidos por dedicarse a confeccionar vestuario masculino, no fue limitante para Francisco Serrano conocido cariñosamente como Chiquitín, quien llevó su arte más allá, confeccionando innumerables vestuarios a todas las edades y ambos sexos.
Por: María del Carmen Figueroa Soto
Agosto 15, 2022.- Originario de Bacoachi, Sonora, nace el 30 de abril del año de 1937, sus padres Enrique Serrano Tapia (+) y Paula Zepeda Romero (+), sus hermanos Francisco 1 (+), Francisco 2 (+), Ignacia, Domingo, Benigna, Socorro, Enrique, Remedios, Francisco 3, Marina y Aida.
Entre mis recuerdos, rescato el de entrar y observar varias prendas y telas en espera de que sus manos se ocupasen de ellas, el sonido de la maquina al cocer las mismas y su cara pidiendo calma para poder continuar con sus creaciones. La lista de pedidos era amplia, y como no, si le daba gusto aun a la clienta más exigente.
Francisco comparte sus recuerdos de infancia:
«Al ser varios de familia, y decirle a mi padre que quería ir a Cananea a continuar con mis estudios, ¿con que dinero? me preguntó, tenemos que pagar gastos de asistencia, comidas y renta. Motivo por lo cual me resultó imposible seguir estudiando. Me dedique al oficio de leñero, mandadero del barrio y llevar agua a mis vecinos, en esa época se usaban las botas de lona para transportarla», relata nostálgico.
«Fui humilde, en mi infancia contaba únicamente con un cambio de ropa y no tenía zapatos, recuerdo mis pies curtidos y resecos, hasta el día en que mi tía me llevó, en un bote de aquellos de Penzzoil, cera con petróleo. Me dijo: no te los quites te vas aliviar y así fue, pase de tener aquella piel dura a mejorar notablemente y sentirme no solo más confiado, sino aliviado y feliz», menciona el apreciado sastre.
Ahora era necesario atender otro detalle, precisa… «contaba con un solo cambio de ropa y no estaba en buenas condiciones. Una compañera de primaria, quien era mi mejor amiga, me dijo: ¿que acaso no tienes otro atuendo? y con la confianza que me inspiraba mi respuesta fue no, esto es lo único con lo que cuento, así que tenía que hacer algo al respecto y lo hice. Mi hermana, quien se dedicaba a elaborar unos deliciosos panes, tenía una buena cantidad de sacos de harina los cuales eran de tela, le solicite 10 y de esa manera me confeccione mi propio traje, aclaro, sin tener conocimiento de cómo hacerlo, pero sí el deseo y la necesidad de solucionar mi problema».
Relata que juntó unos periódicos y puso sus pantalones sobre ellos, sacó el molde y después por encima de los sacos colocó la camisa y empezó a recortar y listo, tenía su cambio de ropa, solo que algo no le gustaba del todo, en la parte trasera se alcanzaba a leer los kilos de harina en el costal, un problema más que habría que solucionar y para ello ahora una de sus tías fue su salvación. Echarle unas ramas de romerillo para blanquearla era la opción, solo que no se pudo borrar los números y letras, por lo que a ella se le ocurrió hacerle un cambalache, “yo te tiño la ropa y tú me haces un vestido”, le dijo. “Pero si yo no sé de costuras”, respondió… “si se lo hago no estoy seguro de que me quede bien, pero al final lo hice, al entregárselo cerré los ojos angustiado, pero cual fue mi sorpresa que no solo le quedo justo, sino además precioso. ¡Esa fue mi primera creación!», sigue relatando.
Su tía usaba para teñir, nueces silvestres duras y juntó las suficientes para teñir su ropa e incluso, comenta que lo usaba como tinte para el pelo y así lograba el color negro. Para el color guinda usaba pencas de nopal y tunas.
«Cuando mi querida amiga, a la cual consideraba mi novia, me vio con el traje, le dije que me lo había traído un tío y los zapatos me los había prestado un amigo que era de mejores recursos económicos», recuerda.
¡Francisco a la edad de 18 años decide venirse a la ciudad de Cananea, con el firme deseo de salir adelante y lo logra!. Pero sin duda alguna se tuvo que abrir camino como cualquier ciudadano por lo cual decidido se acerca a la puerta 1 de la empresa minera y con un cartón ofrece sus servicios de modisto. Me veían al pasar y solo eso, hasta el momento en que afortunadamente un señor que salía de sus labores le llama la atención el anuncio y me solicita unos trabajos quedando muy agradecido. Fue ahí que inicie con más empuje en mi vida de costurero.
Entre sus múltiples ocupaciones formó parte del Club de Leones Cananea, se incorporó a Icatson con la finalidad de recibir un documento que lo avalara, lográndolo con total éxito y como no, si muy bien pudiera haber ejercido como maestro. En el 2014 recibe del Gobierno del Estado de Sonora a través del servicio nacional de empleo, reconocimiento y agradecimiento por su trayectoria en la costura en ese momento de 55 años, en la actualidad, suma un total de 63 años en el bello arte de la costura.
Hoy es agosto del año 2022, los tiempos avanzan y con ello la vida, las historias y las modas.
Aunque siempre será un servicio inigualable, los sastres, hoy en día, no presentan la actividad acostumbrada como en años anteriores lo que les hace la subsistencia un poco más difícil, Francisco “Chiquitín”, tiene su domicilio en Callejón Allende y 15ª Este No. 437, cuenta con venta de vestidos de comunión, de fiesta y varios más, disponibles para su venta.
Con el deseo de que se les soliciten sus servicios a todos y todas quienes se dedican a tan hermosa y necesaria labor de costura va este escrito en reconocimiento a su vida y aportes.
Gracias…
