Por: María del Carmen Figueroa Soto
25 de julio, 2022.- Su nombre Francisco Javier Oquita Gutiérrez sus padres Juan Oquita Castillo, Josefina Gutiérrez Lara, su hermana Maria Elva Oquita Gutiérrez (+).
Por azahares del destino sus padres se encontraban de viaje en la ciudad de Hermosillo, por lo cual su nacimiento se da en la capital del estado en el año de 1954, en la capital, solo permaneció dos días, debido a que sus padres regresan a su hogar en Cananea.
Nieto además de un gran personaje en la historia de Cananea, Profesor Ramón Oquita Montenegro, incansable luchador social y poeta, quien plasmó su huella histórica al ser un humanista reconocido y por su gran lucha contra el latifundio Greene, en el mineral.
A los 18 meses de su nacimiento, Francisco adquiere poliomielitis y las consecuencias derivadas de la misma, lo importante y que se destaca en él, es la actitud asumida ante lo que le presenta la vida y la atención recibida primeramente de sus padres resaltando sus cuidados y amor, lo que le permite tener una vida de calidad, rodeada de amigos y familia, por lo cual las secuelas de la poliomielitis le fueron llevaderas.
Su instrucción primaria inicia en primaria Leona Vicario, posterior continua en Secundaria Nocturna, y Preparatoria Federal Lázaro Cárdenas, para proseguir sus estudios en Universidad de Arizona, donde debido a la devaluación económica que se presentó en esos tiempos ya no fue posible costear sus estudios de Psicología y a 2 semestres de concluirla, se vio precisado a abandonarla.
A su regreso a Cananea, un buen día sostenía en sus manos el control de la televisión cuando se le cae se cambia de canal y queda en uno de Disney Chanel, en ese momento daban un curso de pintura a escala le llamo la atención, se mantuvo atento e inicia con algunos bocetos lo cual lo convierte en terapia ocupacional y le permite plasmarlo no solo en papel sino además realiza dibujos en huevos de avestruz y guajes, sus diseños se los adquirieron en Estados Unidos, además de exponer sus diversas pinturas en el museo que pertenecía a la empresa minera.
En la actualidad se le ha complicado seguir con la pintura su movilidad en manos ya no se lo permite como antes. Destacando en él, esa gran actitud que tiene ante la vida, ya que prácticamente desde el inicio de la misma, le es necesario utilizar silla de ruedas.
Sus padres hace ya varios años que fallecieron al igual que su hermana, pero tiene la gran fortuna del apoyo y compañía de dos de sus sobrinas, que con mucho amor y dedicación siempre están atentas y dispuestas a estar a su lado, María del socorro valencia Oquita y Alma Teresita Valencia Oquita, además Francisco Javier siempre busca como facilitarse la vida.
Ellas admiran su actitud positiva, «nunca lo hemos visto de mal humor, es nuestro ejemplo de vida, somos muy unidas a él, en diciembre la casa se convierte en un espectáculo de amor, de luz de felicidad, pues la engalanan con detalles navideños y nos reunimos acompañados de nuestra familia», comentan.
