Diario Independiente El Tiempo, martes 10 de junio, 1919, Tomo II, Núm. 180
Por: María del Carmen Figueroa Soto
Junio, 09, 2022
SIGUE SIENDO VULNERADA LA CONSTITUCION
(El texto se presenta íntegro y sin cambios en la ortografía original de Diario Independiente El Tiempo)
Ayer a las 4 de la mañana fue ahorcado Toribio Caballero, en el mismo lugar en que el día 21 de mayo fuera ajusticiado José Flores, es decir, en plena vía publica pues la avenida Juárez es la principal calle de la ciudad.
El hecho no tiene ningunos comentarios de horror pues puede decirse que ya nos vamos imponiendo a ver hombres colgados en la calle como si fueran “Podencos”. Ya lo niños juegan en los barrios a los ahorcados y los sentimientos juveniles se van perdiendo antes espectáculos que nos trasladan a la edad primitiva del salvajismo.
En ocasión de la ejecución de Flores, la mañana del 21 del pasado mes, asentamos nuestra manera de pensar sobre aquel asunto que ahora insertamos nuevamente pues es análogo al caso:
Nosotros creemos que aún que aun cuando es reconocida la culpabilidad del individuo ejecutado, pues todo lo acusa irrefutablemente, el juicio lo debía haber seguido un tribunal más competente, que quien lo juzgo para que no hubiera quedado ningún tramite para llevarse a efecto y se cumpliera estrictamente con lo prescriben las leyes acerca de la vida de los individuos. La Constitución Política de la República establece, muy claramente, que nadie podrá ser privado de la vida, sino mediante juicio seguido por los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho. También tenemos la idea de que no debía haber sido ejecutado en plena avenida Juárez, la principal arteria de la ciudad, pues es un acto, el de ahorcar, absolutamente horripilante y se presta muy preferentemente a la crítica de los extranjeros.
Este es nuestro sentir, acerca de este suceso sin precedente, quizá, en la historia de Cananea y que ayer estupefactos, presenciamos con los ojos, desmesuradamente abiertos… este comentario hicimos en aquella ocasión y lo ratificamos.
El C. Gobernador del estado, según hemos podido averiguar, es quien ordeno la ejecución de Flores, sin habérsele formado un juicio que le hubiera podido dar alguna razón al reo, pues como dijo un escritor contemporáneo ¡cuando los tribunales se equivocan una vez la ley Linch se equivoca 50!.
Y ahora nos cabe preguntar si en estos hechos no intervienen los jueces y tribunas ¿pues en cuales interviene?.
Sobre el pueblo gravita la enorme obligación de sostener esa interminable caterva de funcionarios de todo fuste, como tribunales y jueces y estos, cuando se trata de lo más grande del mundo: La vida no toman ninguna participación para evitar los horrores de las ejecuciones sumarias.
Es muy triste tener que decir lo que ya llevamos asentado, pero la verdad debe abrirse paso, aunque nos hundamos en el insondable abismo del prestigio universal.
El silencio seria otorgar; decirlo, tal vez sea el remedio.
En la barbería de los señores Ochoa, frente al bando de Cananea, pudimos observar por mucho tiempo una fotografía que mostraba a Jesús Castro colgado en el puente de la Ave. Juárez. Hoy aquí mostramos un ejemplar del periódico “El Tiempo”, que da cuenta de la ejecución de Toribio Caballero quien fue ahorcado en el mismo lugar el lunes 9 de julio de 1919 a las 4 de la mañana por el mismo motivo por el 2l 21 de mayo del mismo año, habían sido ahorcados José Flores y Jesús Castro Bustamante.
Los tres empleados de Cía. Minera habían robado el banco de Cananea y una vez aprehendidos, sin previo juicio fueron ajusticiados por el Capitán Leyva, Jefe de la guarnición de la Plaza, por ordenes del C. Gobernador, Gral. M. Piña H. para escarmiento del pueblo.
