Esta construcción de color rojo y amarillo con techos muy inclinados y de lámina, que alberga la “La Casa de la Cultura de Cananea”, es uno de los edificios públicos más costosos, inútiles y antiestéticos del Estado de Sonora”, escribe en su libro Lic. Erasmo Lozano Rocha.
Por: María del Carmen Figueroa Soto
Cananea, Sonora a 25 de marzo, 2022.- Lic. Erasmo Lozano Rocha, autor de libros tales como REMEMBRANZAS CRITICAS Y OPINIONES y MONOGRAFÍA SOBRE EL ATRASO DE 50 AÑOS DE CANANEA, de profesión abogado y reconocido por defender causas que el siempre considero no solamente legales, sino morales, recordado por su crítica sobre la corrupción de los gobiernos municipales, estatales y federales.
Y es precisamente en el libro de su autoría Remembranzas Críticas y Opiniones, LOZANO ROCHA, E. L. R. (1990). el cual dedico “al digno pueblo de Cananea”, que podemos dar lectura a lo siguiente:
«Si me atrevo a criticar las obras que han realizado los gobernantes de Cananea, es precisamente por lo encariñado que estoy con esta ciudad y sus habitantes y me duele verla en estado tan deplorable en que se encuentra después de los 36 años que llevo de vivir en ella».
Don Roberto Elzy Torres, durante su administración como presidente Municipal de Cananea (1970-1973), tuvo la brillante idea de construir un centro cívico para la ciudad, contaba con el respaldo del entonces gobernador de Sonora Don Faustino Félix Serna.
Don Roberto logró que la Compañía Minera de Cananea, S.A. empezara por nivelar la profunda barranca por cuyo fondo corrían parte de las aguas broncas y negras de la población. La empresa minera hizo importantes aportaciones para la obra. Me toco en suerte examinar los planos del edificio y ver la maqueta en las oficinas del Lic. Eduardo Prieto López, entonces director general de la mencionada compañía, llamándome mucho la atención la forma excesivamente inclinada y elevada de los techos de lámina. Exprese mi modesta opinión objetando ese aspecto del edificio, pero lo único que logre fue el enojo de Don Roberto.
Después de esa reunión le dije al Ing. Rubén Velasco, secretario general de la citada empresa, que, puesto que nuestro representada iba a invertir fuertes cantidades de dinero en el proyecto, deberíamos tener alguna intervención, para lo cual deberíamos integrar un patronato. Esa misma idea ya la tenia el Ing. Velasco, por lo que se atrevió a proponérsela a Don Roberto, este la rechazo de plano y hasta llego a decirnos que él se quejaría ante el Gobernador Félix Serna de que nosotros desconfiábamos de su capacidad. Para evitar problemas, la compañía como en otras muchas ocasiones, cedió ante esa injustificada presión y la construcción del proyecto, quedo en manos exclusivas del Sr. Elzy Torres y supuestamente del gobernados, aunque realmente creo que Don Faustino nunca llegó a tener intervención en la ejecución del proyecto.
El resultado de esa enorme inversión en trabajo y dinero fue el siguiente:
Un edificio enormemente grande, con un techo de lámina dizque estilo suizo colocado sobre una inmensa estructura de fierro que bien hubiera servido para construir otra Torre Eiffel de regular tamaño. Al techo se le dio tal inclinación que solo 1\8 del edificio se aprovecha dejando el resto inservible, pero eso si luciendo su altura de ocho pisos.
Existe un puente de cemento, simulando los que lucían los castillos de la edad media, por donde el público asombrado por la fealdad del edificio, pueden llegar sin enlodarse los zapatos desde la Avenida Juárez. La maqueta del proyecto del “Centro Cívico” mostraba un precioso lago debajo del puente donde aparecían patos y gansos, pero ahora en vez de ese espectáculo soñado, se forman, cuando llueve torrencialmente varias lagunitas de un horrible aspecto zoquetoso.
El edificio dejo de llamarse “Centro Cívico”, porque no servía mas que par bailes populares y borracheras, ahora se lama rimbombantemente “La Casa de la Cultura”, siendo que la cultura debería estar albergada o ser enseñada en un edificio que tuviera cuando menos, mínimos rasgos de belleza arquitectónica y no en una construcción que más bien podría servir ya sea para almacenar pacas de alfalfa o para estacionar ahí adentro a uno de esos dirigibles como los que tienen en el Fuerte Huachuca.
Esta amarga experiencia nos demuestra que las inversiones destinadas a fomentar la cultura deben realizarse en forma bien calculada para que produzcan resultados positivos, pero sin desatender otros muchos problemas de la ciudad. El puente costosísimo e innecesario en lugar de haberse construido una escalinata. Sólo un piso se utiliza no obstante que el edificio tiene ocho pisos de altura. Muchos millones de los buenos pesos de la década de los 70 se desperdiciaron en esta obra. LOZANO ROCHA, E. L. R. (1990).
Hoy que cumple medio siglo de construcción “Casa de la Cultura”, es seleccionada dentro de los proyectos del plan de justicia anunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, mismos que prometen mejorar y a la vez potencializar el mineral de Cananea como un atractivo destino turístico.
LOZANO ROCHA, E. L. R. (1990). MONOGRAFÍA SOBRE EL ATRASO DE 50 AÑOS DE CANANEA (Vol. 1). IMPARCOLOR, S.A. de C.V.
Imagen: anuncio de construcción Ramón Galaz
Jose Jesús Juvera foto a color
