Por: María del Carmen Figueroa Soto
Cananea, Sonoraa, febrero 01, 2022.- Las Yayas dentro de cada familia son un tesoro invaluable, ellas se dedican a profesar amor y cuidados a los hijos de las hermanas, tías, etc. lo que las hace seres valiosos de luz y portadoras de toneladas de amor que reparten a todo su alrededor.
Su encomienda no es fácil tienen un rol de bastante responsabilidad.
María “La Yaya” de los más de 146 descendientes del matrimonio Ávila Hernández, compuesta por Catarino y Martha, nació en Panuco Sinaloa, al no tener la fecha exacta del día que nació, su familia celebra grandemente su cumpleaños y lo hace el día que se conmemora a las Marías.
A ciencia cierta, se desconoce su edad, pues al desaparecer el poblado donde es originaria debido a una gran inundación, su registro y documentos se perdieron. Por tal motivo, siendo una Adolescente, se generó un acta formal en la que su hermana y esposo la reconocieron como propia.
“Hija qué se convirtió en raíz y rama principal de la familia”.
“La Yaya”, vio la llegada al mundo de cada uno de los integrantes de la familia, hasta la actualidad que se está formando la 7ma. generación en la cadena de vida de los bisabuelos de la estimada descendencia.
“La Yaya”, siempre está dispuesta a ayudar con la crianza y cuidado de toda la gente que ella ama, siendo una mujer muy popular entre las amistades de los Ávila Fernández y querida por muchos.
Ella tuvo la oportunidad un día de formalizar un compromiso del qué seguramente habría criado una familia, sin embargo, “la Yaya” eligió dedicar su vida entera a su amada familia.
De no ser por una parálisis facial qué la mantuvo en reposo un tiempo “La Yaya”, presume una excelente salud, una espalda erguida y un paso veloz.
Firme en su creencia por Dios, llena de valores, sin una formación escolar, comprometida, constante y seguidora de cada niño qué con ella convive. A Yaya se le calcula la edad de 105 años.
¿Por qué? En comentario de su bisnieta Daniela, comenta lo siguiente:
Mi bisabuela, (su hermana), Martha, nació en 1911
Mi nana (sobrina de la yaya), Nació en 1931.
Mi nana Concha, dice que la Yaya llegó cuando ella tenía como 5 o 6 años y llegó Adolescente, como de unos 14, 15 años. Entonces si mi nana concha (la de los deliciosos tacos) viviera, estaría por cumplir 91, por ello a “La Yaya” le suman 105 años.
De la primera generación de sobrinos qué mi Yaya vio nacer, (hijos de Martha y Catarino, Bisabuelos de nuestra principal fuente Daniela Bonillas Ávila, a “La Yaya” le sobreviven:
Leoncio Ávila Hernández, Contador
Arnulfo Ávila Hernández, Minero retirado
Rosario Ávila Hernández, Enfermera
Clemente Ávila Hernández, Minero
Fco. Javier Ávila Hernández, Dentista
Roberto Ávila Hernández, Médico familiar.
Su nombre y apellidos oficiales son: María Ávila Hernández, aunque al nacer debió tener los apellidos Hernández Rendón.
En la actualidad “La Yaya”, sigue siendo luz para toda la familia, ella ya nos los puede cuidar, pero los observa, los disfruta y les sonríe y eso no solo los llena de gozo a ellos sino a ella la querida Yaya.
Hoy su descendencia comenta: no imaginan la paz que se siente verla desde el porche mirando a los niños y saber que ella está ahí con su dulce mirada, abarcando todo y prodigando amor.
En esta región noreste de Sonora, Yaya, es una forma coloquial de llamar a aquellas miembros de la familia que han dedicado su vida al cuidado y protección de sus seres queridos.
En honor, homenaje y agradecimiento a todas Las Yayas, que prodigan amor y cuidados a los demás, sacrificando su vida propia.
Colaboración: Daniela Bonillas Ávila.
