Por: María del Carmen Figueroa Soto
Cananea, Sonora a 21 de septiembre de 2021.- La convención de 1972 para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, establece que ciertos lugares de la tierra con un “valor universal excepcional” desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico pertenecen al patrimonio común de la humanidad.
Por tal motivo en 1993, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) le otorgó al centro histórico de Zacatecas el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad, al ser una de las mejores adaptadas al entorno y estar envidiablemente preservada.
La ciudad ha logrado mantener casi intacta su armonía urbana, calles estrechas, bellas placitas y edificios de cantera rosa, de mármol de piedra pizarra, granito, piedra caliza o de arenisca y sangre de pichón, además cuenta con una grandiosa colección de tesoros artísticos.
Es común escuchar a lugareños, historiadores y guías de turistas mencionar orgullosos y a pecho erguido que “Zacatecas tiene rostro de cantera y corazón de plata”.
