Por: Psic. Mayra Lorenia Vega Newman.
Cananea, Sonora a 12 de septiembre de 2021.- Hablemos de Suicidio en conmemoración al pasado día 10 de Septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio, fecha establecida desde el año 2003 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con la finalidad de que las naciones del mundo implementen y promuevan acciones para la prevención del mismo.
A nivel mundial, el suicidio constituye un problema de salud pública. Representa una de las diez causas principales de muerte entre los países y es la segunda causa de defunción en personas jóvenes de 15 a 29 años de edad, va en aumento en nuestro país (México) y deja efectos negativos en los sobrevivientes del suicida, en las personas cercanas como son los amigos, compañeros de escuela o trabajo y en el entorno social en donde se lleva a cabo el acto suicida. Más de 800 mil personas se suicidan cada año, la OMS nos alerta que cada 40 segundos se suicida una persona y por cada suicidio consumado se estima hay 20 intentos fallidos más.
La palabra Suicidio proviene del latín Sui= así mismo, Cidium = Asesinato, por lo que el Suicidio es definido por la OMS como “todo hecho por el cual se causa a sí mismo una lesión, cualquiera que sea el grado con intención letal”, es decir el suicidio “es la autodestrucción voluntaria de la propia vida” (Marchiori, 2012).
El suicidio está mucho más cerca de lo que pensamos y es posible prevenirlo, la persona con ideación suicida tiende a comunicarse, a tener advertencias suicidas mediante mensajes directos o indirectos hacía las personas conocidas o familiares, lo hace a través de notas, grabaciones, cartas, publicaciones en redes sociales, videos o advertencias verbales que expresan amenazas, ambivalencia entre deseos de la vida y la muerte, abandono, aislamiento, culpa, rechazo, entre otros. Es por ello que toda advertencia debe ser tomada con seriedad. La ideación suicida puede manifestarse en pensamientos como por ejemplo “no vale la pena vivir” “lo que debería pasar es morirme” “me voy a matar” “he pensado ahorcarme en el baño mientras estoy solo” “estoy cansado de esta vida” “ya para que vivir” “quisiera irme lejos y desaparecer de este mundo”. Hay que otorgarle especial atención a este tipo de pensamientos, a los deseos, planes para lograr un suicidio, a los sentimientos de inutilidad, a las pérdidas recientes, al aislamiento social, a la desesperanza y a la incapacidad para pedir ayuda. Quien emite un intento suicida sin lograrlo debe ser referido a recibir atención profesional, debido a que el intento suicida fallido es uno de los predictores más importantes de futuros intentos y de lograr posteriormente consumar el suicidio, el 50% de las personas que se suicidan tienen como antecedentes intentos fallidos, por lo que el riesgo de un futuro intento es 20 veces mayor en ellos que en las personas que no lo han intentado.
Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de vida que les parece imposible de enfrentar, pero sobre todo de un dolor emocional intenso que no saben cómo manejar, la persona que intenta suicidarse generalmente no desea morir, sino solo acabar con el sufrimiento emocional que le aqueja en ese momento.
Existen muchos mitos acerca del suicidio como pensar que quién se suicida es “egoísta, cobarde o valiente”, sin embargo, la conducta suicida no es egoísta, ni cobarde, ni valiente sino que está vinculada a un alto grado de sufrimiento, el cual requiere de atención profesional. También se piensa que quien comete un acto suicida padece de alguna enfermedad mental, sin embargo, hoy en día sabemos que no necesariamente es así, cualquier persona puede ser vulnerable a realizar un acto suicida sin padecer de alguna enfermedad mental, la tendencia a suicidarse como lo mencione en un inicio, se inclina más entre los jóvenes. Son múltiples los factores asociados al suicidio (abuso sexual, dificultades económicas, consumo de alcohol y/o otras sustancias psicoactivas, conflictos o ruptura con la pareja, violencia intrafamiliar, depresión, ansiedad, abandono, por mencionar algunos).
Las muertes por suicidio se pueden prevenir y nos concierne a todos involucrarnos como comunidad, conmemoremos este día informándonos un poco sobre este tema, pongamos especial atención en quienes nos rodean, en nuestros seres queridos, empecemos en casa atendiendo a las posibles señales de un acto suicida.
“Cuidar tu salud, incluye la Salud Mental”.
