Ps. C. Alma Guadalupe Bojórquez Verdugo
Cananea, Sonora a 31 de Marzo de 2020.- Sucesos fuera del completo alcance de predicción y control del ser humano tales como: Catástrofes naturales, epidemias, pandemias producen un fuerte impacto en la salud mental de la población.
Es así que desde el área de salud mental estamos obligados a difundir información que abogue por el autocuidado y la prevención en momentos de crisis.
¿Cómo? Promoviendo y apostando por la búsqueda de tranquilidad emocional, visto como una medida de prevención.
Está confirmado que tiempos prolongados de exposición a estrés o sentimientos de indefensión bajan considerablemente nuestras defensas haciéndonos más propensos a padecer enfermedades de todo tipo, incluidas enfermedades infecciosas.
Existe un sin número de factores que incurren en desestabilizarnos emocionalmente, en desesperarnos, en llevarnos al caos. Y uno de estos factores tiene que ver con la “Guerra de Información” del mundo de redes a las cuales estamos expuestos en lo cotidiano. Quien no revisa sus redes sociales y encuentra ahí un enjambre de información/desinformación. Información que no siempre es tratada con la debida seriedad (sin hablar de la proliferación de memes, chistes y bromas) la sobredimensión de datos, rumores, las falsas noticias o mejor conocidas como “fake news”, todo ello contribuye a acrecentar la duda, el temor, la desconfianza, la indefensión en las personas y en algunos casos hasta el pánico.
Estar expuestos o sobre-expuestos a la información en la actualidad es casi imposible, entonces tenemos que hacer lo posible por discernir entre ocuparnos física y mentalmente en otras cosas de mayor provecho. Si es necesario estar atentos a lo que nos presenten y como es que la pandemia va propagándose, por nuestro bien y el de nuestras familias. Lo que no está bien es la saturación, que nos lleva a pensar constantemente en la enfermedad, lo que inevitablemente generara malestar emocional al grado de agravar o hacer surgir signos y síntomas de ansiedad generalizada, ideas catastróficas, nerviosismo, miedo/pánico.
¿Qué se nos recomienda desde el área de salud mental?
Primeramente seguir indicaciones de fuentes confiables/fuentes oficiales.
No propagar imágenes alarmistas.
No subestimar por medio de imágenes, frases, material que incite a la burla ni al rechazo de medidas básicas de prevención.
Contención emocional y acompañamiento a niños y adolescentes así como a adultos mayores.
Cuidar nuestra alimentación en lo posible. Incremento en el consumo de alimentos con hierro (hígado, huevo, frijol, lenteja, garbanzo, frutos secos).
Realizar actividades/acciones que fortalezcan nuestro sistema inmunológico: Tomar 2 litros de agua al día, consumo de vitamina C, descanso apropiado, dormir 8 horas, buscar episodios que motiven a la actividad y a la relajación.
Imagen: Gaceta Médica
