Ps. C. Alma Guadalupe Bojórquez Verdugo
“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”
Khalil Gibran
Son varios días lo que han transcurrido en esta contingencia por COVID-19; y lamentablemente son muchas personas que aún lo siguen tomando en broma, hay quienes optan por permanecer incrédulos, y otros hemos acatado al llamado de “Quédate en Casa”, con ello alentando a quienes nos rodean a que nos imiten. Hacemos lo que está en nuestras manos para protegernos a nosotros como a nuestros seres queridos. Saliendo solo cuando es necesario por alimento o haciendo lo meramente indispensable fuera de nuestros hogares –los lugares más seguros donde podemos estar-.
Reconociendo que somos afortunados pues muchas familias y muchos sectores de la población en verdad se encuentran desprotegidos ante esta terrible contingencia y en espera a aproximarnos a la temida “Fase 3”; tenemos que sumar esfuerzos desde lo individual para en el caos e incertidumbre mantener la calma y permanecer en casa. `
Ante el anuncio y el curso que ha tomado la pandemia, hemos ajustado nuestras actividades, cambiaron nuestras rutinas, madres, esposos, niños. Aunque ha existido o pueda prevalecer la mejor disposición en buscar la tranquilidad o “pasarla bien en familia”. Esto a veces no puede resultar de la mejor manera.
¿Por qué? Porque nuestras emociones han cambiado, se mezclan. Vamos del miedo, la angustia, la desesperación, la nostalgia, incertidumbre, el mal-humor, el enfado.
Nos llenamos de interrogantes y nos desesperamos por querer encontrar respuestas inmediatas y muchas de ellas no nos satisfacen o terminan generando más angustia.
“No estoy trabajando, no he limpiado lo suficiente, debería de estar haciendo ejercicio”. Son frases comunes que pasan por nuestra mente durante estos días de “aislamiento”.
Nos sobresaltamos, nos llenamos de miedo y no nos hemos analizado; desde la reflexión, intuición, creatividad, empatía, respeto, amor y cuidado.
Estos rasgos precisamente son los que pueden servirnos para fortalecernos en momentos de conflicto y desesperación por los que todos estamos pasando.
Mantente en casa, mantente tranquilo concentra tu atención en el amor y el cuidado a tu familia, cada hogar es un espacio distinto y único. Y como ya se ha mencionado: el lugar más seguro en que ahora puedas estar.
