El término “nomofobia” se refiere al miedo irracional que sienten muchos adolescentes al no tener consigo su dispositivo móvil al salir de casa, o tenerlo, pero sin conexión a Internet.
A pesar de que los adolescentes son los más propensos a tener esta fobia, nadie está exento de desarrollarla. Recordemos que, hoy en día, todos estamos hiperconectados.
SÍNTOMAS: Se siente frustrado y hasta desesperado si se le castiga limitando el uso del teléfono.
Puede mostrarse enojado cuando hay fallas en la señal o la conexión del Wi-FI.
No logra controlarse si se queda sin carga de batería o no tiene donde cargar el dispositivo.
Revisa de forma compulsiva el teléfono para saber si ha recibido mensajes, notificaciones de sus redes sociales o llamadas.
No apaga el teléfono ni para dormir o duerme con el aparato.
No puede disfrutar su tiempo de ocio sin tener el celular a la mano.
La fobia a estar sin el móvil, lo que puede transformarse en una adicción difícil de controlar.
Insomnio, pues la ansiedad constante de revisar el teléfono no le deja descansar apropiadamente.
Estado de ansiedad permanente.
Bajo rendimiento escolar.
Afecta su autoestima.
Todas las actividades que no tengan relación con su teléfono les parecen aburridas.
Desarrollan problemas para socializar y mantener relaciones afectivas.
5 consejos para combatir la nomofobia.
Aunque hablar con un especialista es lo más indicado en estos casos, padres e hijos pueden trabajar juntos para enfrentar la dependencia al teléfono: Aléjate del teléfono cuando estés en casa.
Prueba dejarlo en otra habitación donde no te encuentres.
Apaga el teléfono por las noches y déjalo fuera de tu habitación.
Prueba salir sin el teléfono, por ratos breves, para irte acostumbrando a la idea de no llevarlo siempre contigo.
Borra de tu teléfono aquello que te mantiene atado a él. Bien sea un video juego o alguna red social que te parezca adictiva.
Cámbiate a un plan de datos con menos datos de navegación para reducir la utilización del aparato.
Si se te hace muy difícil aplicar cualquiera de las anteriores, lo más recomendable es que instales alguna App de suspensión. Por ejemplo, existe una App muy llamativa, que durante el tiempo que tú decidas (10, 15, 30 o 60 minutos o más) no utilizar el móvil hará que crezca un árbol. Por supuesto, mientras más árboles tengas en tu jardín virtual, mejor.
Esto también le dará al joven tiempo para realizar más actividades al aire libre, fomentando hábitos saludables o bien aprender a tocar algún instrumento musical o realizar manualidades; siempre habrá alguna actividad positiva a donde conducir su energía.
La nomofobia se considera una enfermedad de la tecnológica. La buena noticia es que sí puede superarse. Con constancia, paciencia y fuerza de voluntad, se puede dejar atrás.
La tecnología es muy buena, pero debemos hacer un buen uso de ella para no inutilizarnos a nosotros mismos ni promover dependencias.
ARLENE DÍAZ ÁVILA.
