Por: Milton Martínez/Proceso
HERMOSILLO, Son. (apro).- A las cinco de la tarde en punto, el Sindicato de Trabajadores y Empleados de Universidad de Sonora (STEUS) cerró con candado la puerta principal y colgó las banderas rojinegras en la máxima casa de estudios estatal.
La decisión de estallar la huelga en la Alma Mater sonorense fue tomada esta mañana por los integrantes de la asamblea general en donde 827 sindicalizados estuvieron a favor y 594 en contra.
La asamblea general exige un aumento del 7% directo al salario, una despensa homologada a la que reciben los empleados de confianza; un incremento del 3% directo a cada uno de los niveles tabulares; y la modificación de 71 cláusulas contractuales.
Ismael Arredondo, secretario general del STEUS, lamentó que los diputados sonorenses no atendieron su petición de incrementar los recursos sindicales a la universidad.
«Tengo mucho coraje con ellos porque en tiempo y forma, desde octubre les solicitamos más presupuesto, pero hicieron caso omiso, nunca mostraron interés por resolver los problemas sindicales, sino de la universidad», manifestó.
Y añadió: «Hay un reparto inequitativo de la nómina, por eso le solicitamos al Congreso local los recursos suficientes; les pedimos que ya no solo se dediquen a pedir para sus dietas, reelecciones o partidos políticos porque nosotros somos los que sufrimos las crisis».
Paralelamente mientras se colocaban candados y banderas frente a la entrada principal, en la sala de conferencias de un hotel, el rector Enrique Fernando Velázquez Contreras y sus asesores legales explicaron que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje sonorense archivó el expediente y sobreseyó el emplazamiento a huelga.
Según las autoridades universitarias, la huelga iniciada la tarde de este lunes es «inexistente» y en ese sentido van continuar con las labores habituales.
«La universidad ofreció su máximo esfuerzo en términos económicos e incluso más allá porque el gobierno del estado en un afán de que llegáramos a un acuerdo aporta más recursos para la homologación de la despensa que representan unos tres millones de pesos, pero resultó insuficiente», puntualizó el rector Velázquez.
Los argumentos universitarios se escudan en que la cláusula 124 del Contrato Colectivo de Trabajo 2016-2018 señala como fecha de vigencia hasta el 19 de marzo de cada año y el STEUS emplazó a huelga el viernes 16, tres días antes.
Por lo que supuestamente se violentó el artículo 450 de la Ley Federal del Trabajo porque «la huelga debe tener por objeto el exigirla revisión del contrato colectivo al terminar su periodo de vigencia».
Unos treinta minutos después, el secretario del Trabajo estatal, Horacio Valenzuela, señaló que al revisarse la demanda y su fecha de presentación fue declarada extemporánea.
«El gobierno del estado está archivando esta demanda del sindicato y el cierre de la universidad está al margen de la Ley», sentenció.
Más huelgas
En 2014, el STEUS mantuvo una huelga de 68 días, el paro de labores más largo en la historia universitaria.
El laudo, emitido en el sexenio del exgobernador Guillermo Padres, privilegió el derecho a la educación de los estudiantes y ofreció un término de 24 horas para que los empleados universitarios regresaran a sus labores.
El STEUS inició la huelga el 28 de febrero por violaciones al contrato colectivo de trabajo y concluyó el 7 de mayo de ese año.
