15.2 C
Cananea
lunes, marzo 9, 2026

¿Y tú aceptas?…

Fecha:

Aceptar; cual es la definición que tiene cada persona sobre esta palabra. Siendo lo más sincero posible, construyamos una definición desde una perspectiva individualizada lo menos cargada de juicios externos posible.

Puede ayudarnos una sencilla pregunta: ¿Te aceptas? ¿Aceptas, asumes tus virtudes, defectos, estas cabalmente enterado de la persona que has construido en ti mismo(a)?

Aceptar.- Es decir que si, refiere a la acción de recibir voluntariamente y por plena conformidad e incluso con cierto nivel de agrado un objeto, una persona, una situación y esto aplica igualmente para uno mismo. Aceptar entonces es aprobar, agradar, asentir, reconocer.

Hablando de nosotros mismos, deviene de aquello que conformamos internamente. Valores, manejo de emociones, juicios, creencias, virtudes, defectos y en su totalidad el equilibro que hacemos para nosotros mismos en la “aceptación” reconocimiento de todo nuestro bagaje y si ello lo proyectamos completa o parcialmente a los demás.

Nadie en su historia de vida ha sido formado para ser una “mala persona” nadie recibió una educación para desempeñarse como el villano en la vida de los demás. Creo que a ninguno nos educaron para atropellar al más débil. Para engrandecernos con la mentira. Los principios otorgados por las familias no han sido en menoscabo de la cordialidad y el respeto a nuestros semejantes.

Aceptación de nosotros mismos

Aceptación de nuestro cuerpo

Aceptación de lo que no controlamos y que está en nuestro contexto inmediato: Esto implica situaciones y las reacciones y conductas de las personas a nuestro alrededor.

¿Nos agradamos a nosotros mismos, nos agrada nuestro cuerpo, nuestra realidad y el medio donde a diario nos desarrollamos?

Si alguno de los cuestionamientos ha sido respondido de forma negativa, debemos de prestar especial atención. Ya que el equilibrio de la integridad que conformamos se rompe. Cuando No nos aceptamos a nosotros mismos, caemos en vacíos existenciales y problemas que derivan en trastornos del estado de ánimo. Personas que inventan hechos, enfermedades cayendo en signos de mitomanía, ansiedad, depresión e insatisfacción generalizada. Lo mismo ocurre con la NO aceptación a nuestro cuerpo, lo cual muy probablemente nos ocasionara problemas de salud, desórdenes alimenticios e incluso abuso de sustancias.

Lo que se encuentra a nuestro alrededor y que se nos complica “aceptar” en muchas ocasiones son las situaciones en las que nos vemos involucrados en nuestro diario vivir y también las conductas e interacciones establecidas con otras personas. ¿Por qué se nos complica “aceptar” o que nos sea de “agrado” actitudes de terceros? Sencillamente porque aun cuando fuimos educados en ambientes de valores, en la edad adulta cada quien va rigiendo su vida por códigos de valores y normas distintas.

Vivimos en ambientes y vidas muy aceleradas, raramente nos cuestionamos acerca de nuestras propias actitudes, conductas e interacciones con los otros y con nosotros mismos.  Raramente analizamos si nuestra conducta tiene que ver con la NO aceptación, con la negatividad que aun cuando crecimos en ambientes de amor y aceptación nosotros mismos hemos ido intoxicando y deformando nuestros propios espacios. La relación que tengamos con nosotros mismos se verá reflejada en las relaciones de calidad que establezcamos con nuestros semejantes. A su vez, emparejado con el libre albedrio. Eres y somos libres de aceptar las interacciones que cosechamos.  Acéptate virtuoso(a), acéptate defectuoso(a) y a partir de ahí. Supérate a ti mismo(a).

Lo más reciente

Más en esta sección