La frase inicial se le atribuye a un humorista estadounidense llamado Groucho Max y que según la dijo de manera diferente y chusca. Aquí nosotros la emplearemos de manera positiva, seria y respetuosa.
Cuanta verdad encierran estas letras formando una oración, algo así como diría nuestro Joaquín Sabina americano RICARDO ARJONA con su canción de “Mujeres”. Antes de entrar de lleno al tema nos gustaría mencionar un supuesto estudio que aunque no estuviese soportado, serviría excelente como filosofía de vida para entender el porqué de lo que día a día hacemos. (¡Bueno!, esperemos que eso pase). Se dice que alguna vez pusieron a un grupo de changos dentro de una jaula (quizá esta historia/estudio/anécdota ya la conozcan), con un manojo grande de bananos en el techo y una escalera para llegar a ellos; cada vez que algún changuito se le ocurría la grandiosa idea de ir por un banano, los humanos encargados del estudio rociaban con un chorro fuerte de agua a los que se quedaban abajo. -Esto orilló a que ningún chango permitiera que otro más subiera por bananos debido a lo que les esperaba. -Al cabo de poco tiempo empezaron a cambiar a los changos de uno a uno; mientras el chango nuevo veía con asombro como lo bajaban cuando intentaba subir; nunca entendió por qué lo hacían, pero apoyaba gustoso en bajar a quien se atreviera a subir. Fue así sucesivamente hasta que eran puros changos nuevos. El proyecto resultó en que ningún chango podía llegar ya arriba sin que fuera bajado por los demás. Jamás supieron por qué, pero lo hacían. Y así, se dice que nace un paradigma o efecto borrego.
Amigos hace apenas unos días que pasó el día internacional de la mujer y pudimos ver desde las muestras de cariño que muchos juntaron diariamente y dadas todas en ese especial día, es decir todas al mismo tiempo; hasta grupos de mujeres que se hicieron presentes y protestaron en decir que no querían felicitaciones sino mejores condiciones reflejadas o traducidas en una realidad diaria. Al parecer el sano balance a esta época aún no se da y es visible a todas luces el resultado.
Hemos visto a lo largo de los años, hombres educados con creencias de que no deben lavar ni hacer nada que tenga que ver con labores propias de una mujer (¿propias? ¿Quién haría semejante atrocidad para decir que lavar trastes o cocinar es típico de género?), incluso en algunas culturas o familias educan a las mujeres a respetar y aguantar todo lo que pueda hacer el hombre. (¡Caray! aunque resulte difícil de creer, aún sigue pasando). Lo más interesante aquí es que al convivir hombres con otros hombres, mujeres con otras mujeres y grupos mixtos, hemos visto que hemos sido educados de manera particularmente muy diferente; y afortunadamente hay activistas que ya se encuentran alzando la voz de manera determinada y FUERTE para hacer valer los derechos de las mujeres y los de las demás, que por temor o pena callan. (Esto es grandioso que se hable por quienes lo callan).
NOTA IMPORTANTE: En la historia deben quedar ya los famosos límites impuestos a nuestros hijos para que jueguen a las “comiditas” o “carritos”, hemos visto excelentes mujeres volando aviones dentro y fuera del ejército y a muchos hombres triunfando en la gastronomía.
Retomando el hilo de la historia, quizá podríamos preguntar a nuestros familiares hombres que es lo que nos ha llevado a actuar así o pensar de una manera claramente dirigida contra la mujer. ¿Por qué? Quizá sea muy atrevido aventurarnos a una respuesta anticipada pero creemos que no habrá argumentos válidos que soporten o validen la violencia de género en cualquiera de sus vías. Quizá la gran mayoría no sepamos por qué somos así y vayamos por el mundo de generación en generación enseñando a nuestros hijos a dejar a las mujeres chambear y nosotros ver el fut de manera equivocada, porqué podríamos hacer limpieza y ver deportes lanzando insultos contra los árbitros juntos también. (pa lo que le gusta ver el fut o cualquier deporte). Sería interesante cuestionarnos el origen de esta forma del pensamiento, porque ya nos han costado mujeres que han sido tocadas por la violencia de género.
Y ya tocando el tema de violencia de género dentro de los derechos de la mujer, últimamente nuestro gobierno estatal se ha preocupado por estos temas que por simples que pudieran parecer, pueden traer riesgos fuertes en el futuro en casos cercanos a todos nosotros; por ello es bueno encender los focos rojos. Creemos también que en la presión de sacar un programa importante se han confundido algunas cosas relevantes.
Creemos que NO/NO podemos atacar de fondo una cultura de ignorancia en su historia con información incompleta. Es decir, existen en la capital del Estado anuncios que dicen algo parecido a esto…“Celar es Violencia”, “Rechazo es violencia” entre otros más. Creemos a toda costa que se trata de un error de dedo o quizá de una acción rápida bajo presión. Pero es importante tener cuidado en esto ya que se debe poner un antídoto que cure más no que distraiga. El celo dicen los que saben de la materia es una emoción con la que se nace y de lo más natural en todo ser humano, por ello creemos que el celo se torna violento una vez que ha sido calificado y mencionado en el libro que menciona los delitos “Código Penal”, por lo que quizá deban no sólo dejar el nombre sino poner apellido también “celos patológicos” por ejemplo, que es cuando ya causan alarmas graves, más no llevar a dos hermanitos a la cárcel por el solo hecho de que se celan el amor de mamá. El rechazo debe ser calificado también en qué casos es violencia, una mujer que no quiere a una persona está rechazando y no por ello sería violencia, al contrario, está tomando acciones de prevención y bienestar emocional por su parte (bien hecho por ellas). Necesitamos con urgencia información real y completa que nos informe evitando a toda costa las confusiones.
Creemos también que el sano balance es importante, tampoco podemos condenar a los que felicitamos a las mujeres de nuestra familia, trabajo etc. Tampoco debemos darle entrada al falso discurso en honor a las mujeres. Empresas, Gobierno no sólo feliciten, también apoyen, una forma de hacerlo podría ser de manera enunciativa más no limitativa (como dicen los abogados) brindar ESPACIOS PARA AMAMANTAR, (urge verlo natural) MEJORES SUELDOS Y DERECHOS LABORALES. La historia se los premiará (ni modo que no nos guste ser reconocidos). Recordemos que hay otro dicho que dice más o menos así: “Un país limpio no es el que más se limpia sino el que menos se ensucia”, este dicho podríamos aplicarlo también a los derechos de la mujer, no debemos celebrarlos, debemos actuarlos DÍA A DÍA en todas nuestras acciones hasta el grado de que sea COMPLETAMENTE NORMAL en nuestra sociedad. Imaginemos un: “Los derechos de la mujer son los que se respetan diariamente no los que se celebran cada 365 días”.
Sin más amigos y AMIGAS. Reciban un especial agradecimiento por el tiempo a leernos. Luchemos día a día desde nuestras trincheras a cambiar esos ejemplos que en nada ayudan y mucho nos lastiman. Demos paso a solucionar otro tipo de problemas que la actualidad nos dará, no nada más estar circulando en los mismos de siempre basándonos en estadísticas incompletas. La pobreza, el hambre, el desempleo, la educación entre otros más nos están esperando y como generación nos estamos quedando a deber a todos.
LOS DERECHOS DE LA MUJER ¡YA! ASÍ DE SENCILLO DEBE SER, para dar paso a lo nuevo, seamos parte de la solución. Entonces, ¿será bien dicho el refrán con el que iniciamos este escrito? Qué tal si fuera “Al lado de cada hombre hay una gran mujer o viceversa”… Saludos y fuerte abrazo… -)
