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lunes, marzo 9, 2026

Desde Cananea Vieja… “EL MUNDO QUIERE, SER RECONOCIDO”. ¿Y CANANEA?… TAMBIÉN…

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Hace ya algunos ayeres por no decir unos cuantos años y delatarnos en edad, nos encontrábamos en una reunión que el gobierno federal convocaba (de esas que comúnmente hacen con el fin de mover recursos y aprender cosas nuevas), dentro de ella en el momento de preguntas y respuestas una persona con una diarrea verbal increíble, comentó entre muchas otras cosas algo que nos llamó la atención y hasta la fecha nos ha costado trabajo encontrar, dijo: “…. Como dice un libro y que sirve para fundamentar contra los dichos de las personas que hablaron antes que yo, existe un libro que se llama “El mundo quiere ser reconocido….”. Palabras más, palabras menos, y que además ya podrán imaginarse el contexto; pero, dejando de lado la altanería de ese señor, y regresando a lo nuestro debemos confesar que desde ese día aun cuando las redes sociales/sociables no eran tan comunes, lo empezamos a buscar sin éxito al día de hoy, es más todavía antes de terminar este escrito hicimos una última búsqueda en las principales librerías del país de esas que empiezan con la letra “g” y terminan con “handi” “e” y termina con “l sótano” “p” y termina con “orrua” “a” y termina con “mazon”, hasta en librerías antiguas, y buscadores de internet: Por favor si alguien sabe sobre el libro ayúdenos a saberlo, quizá esté en otro idioma o en otro país uno nunca sabe.

¡Bien!- Analizando un poco el contexto de esa oración creemos que tiene mucho de cierto (¡Claro! después que nos dejó años con esa inquietud, sería lo menos que podría haber provocado). El mundo quiere ser reconocido siendo en afirmación ó, ¿El mundo quiere ser reconocido? En modo pregunta. Sea cual sea el contexto, sí tiende a movernos. En resumen, creemos que ya no importa tanto la existencia de ese libro, si en vía de mientras nos dio el nombre a este artículo.  Podemos quedarnos con su esencia en lo que respecta a su significado, porque siendo muy honestos, sí es un contexto que debemos tomarlo con cuidado, respeto y atención, sobre todo porque puede y/o debe ser importante para los jóvenes que vienen en generaciones nuevas y que podría servirles de base esa reflexión ¿por qué no?

¡Miren!- Cuantos de nosotros no hemos soñado de niños con ser bomberos, enfermeras, policías, paramédicos, cocineras, doctores, soldados y hasta jugamos en esa edad a serlo (hacíamos sonidos de sirenas y hacíamos un cochinero con las mangueras del porche o queríamos operar a los primos/as; hacíamos pasteles de lodo y hasta tés de agua sucia hacíamos, peor aún hasta nos los tomábamos. “¡ja! es broma”). Pero qué pasa cuando somos grandes o lo suficientemente adultos como para tomar una buena decisión y además madura; (¡bueno! Ahí les hablan a los grandes y maduros). ¿Qué es lo que pasa que nos hace truncar nuestras vidas profesionales y de carrera?, ¿Qué es eso más importante que nos hace truncar nuestro sueño o trabajar por los sueños de los demás?

(¡upss! muchos veintes nos empezaron a caer al menos a nosotros y no hay ninguna maquinita de monedas cerca) Todavía podemos jugar a los esposos y si nos enojamos nos vamos a la casa y ya no pasa nada (jeje… ¡imagínense!, acordémonos que soñar no cuesta nada).

Hoy por hoy, nos hemos encontrado con Empresarios, Profesionistas y Políticos que por increíble que parezca coinciden en algo que es muy acertado, “¿Cuánto jovencito que sale de la Universidad no quiere cambiar al mundo?” ¡Claro! siempre lo han sabido y saben porque además de haberlo experimentado en ellos mismos (“algunos”), saben como es que todo nuevo profesionista “empieza a empezar y además debe empezar” desde abajo y con la cautela de los más maduros o con mayor experiencia, es algo así como ir pasando el conocimiento de generación en generación, aunque nos refiramos a generaciones escolares o anuales.

La gran pregunta es:  ¿A qué le hemos dado más poder que ha sido útil para quitarnos nuestros sueños de ser los próximos Inventores?- de por ejemplo: “sillas con el respaldo para enfrente” o “inventar gorras con la visera para atrás”, que decir de ser lo próximos empresarios que fabriquen, vendan y hasta exporten “artesanías de cobre”, increíble que teniendo cobre al por mayor no seamos nosotros los que  fabriquemos; ó, posicionar gastronómicamente en el mundo los famosos “tacos de soto” (los que somos oriundos de Cananea sabemos lo delicioso que es comernos un delicioso “taco de soto”) ó, “tacos paseados”. Aquí debemos separarnos unos cananenses de otros porque sólo los que hemos sido hijos de mineros como nuestros Padres, “a mucho orgullo y honra”, sabemos lo que es cuando llega y que traen los tacos que Mamá les hizo desde temprano y que sobraron unos cuantos “tacos paseados”, lo digo con respeto porque no todos los cananenses hemos sido mineros. Esto podría resultar una historia de gastronomía nacional como los famosos y deliciosos “Pastes” en el Estado de Hidalgo, que dice la historia era la comida de los mineros ingleses, diseñados por su masa para estar calientitos por mucho tiempo.

¡Amigos! Estamos ante algo posiblemente nuevo que saque lo más hermoso que tenemos de nuestras tradiciones. Tenemos muchos cananenses que les encanta leer y/o escribir (hay pa´ los que estudian y leen) y no tenemos aún a nuestro propio escritor ó crítico que esté vendiendo libros y/o dando conferencias sobre nuevas teorías, nuevos pensamientos, nuevas maneras de hacer política ó quien nos diga si es verdad o no lo que nuestros antepasados escritores nos han dicho, ¡claro! bien fundamentados y no nomás por debatir.

Necesitamos a alguien que eche atrás a José Vasconcelos (1882-1959.- Filosofo mexicano entre otras actividades y profesiones), que un día dijo. “Donde termina la civilización y comienza la cultura de la Carne Asada. Al referirse al Norte de México”.

Debemos revertir esos pensamientos y creencias de la gente hacia nosotros; alguien debió ubicar a ese pensador mexicano que con su pluma equivocó sus trazos; (debieron darle un azote con una vaca y el Juramento Yaqui por haber dicho eso contra nosotros, para después curarlo con un caldo de queso mientras le presentaban a Edmundo Valadés y Javier Solís).  Cananea es mucho más que eso. Vasconcelos se equivocó y de manera horrible, es hora de renacer y decir. ¡Cananea-Presente! Ya las demás ciudades que hagan lo propio, nosotros encarguémonos de nuestra parte. Necesitamos con urgencia médicos que descubran la cura contra el cáncer (de verás nos urge y contra la locura también jeje);  un ejemplo es nuestro paisano que ya repuntó, el Cajemense Juan Pablo Márquez Manríquez quien desarrollo una vacuna contra ciertos tipos de cáncer. Alguien así necesitamos en nuestro País y que mejor que fuera de Cananea.

También en el ámbito político ¡pff! hay mucho, muchísimo por hacer aún, porque aunque ellos pululen por donde sea, aún no ha habido el político cananense que llegue a la máxima silla del País. Que además de un profundo amor por su País, lleve siempre a Cananea en su corazón, para que cuando eso suceda, empuñe su mano, y de manera determinante instruya a su gabinete entre otras actividades la de proyectar lo que nuestro Pueblo siempre ha sido “una ciudad con historia y tradición interminable de la que muchos cananenses llevamos en la sangre (incluido el humo de la compañía ¡caray!). Aunque parezca raro, todo esto ha sido fundamental en el desarrollo de mucho carácter y empuje de algunos cananenses”.

Necesitamos en verdad más cananenses comprometidos, más cananenses que salgamos a buscar realizar nuestros sueños y repuntar a nuestro mineral. Necesitamos revivir nuestra historia y decirle al mundo que somos de Cananea, un pueblo minero que tiene además de una importante fuente laboral también tenemos el recurso humano que creará nueva política, nuevos productos y mejores estrategias financieras o descubrir la cura contra el cáncer ¿por qué no?, recordemos que el limite somos nosotros mismos. En hora-buena a trabajar se ha dicho porque Cananea también quiere ser reconocido…

Familia, amigos todos muchas gracias por tener el tiempo y regalarnos su atención, con el corazón en la mano les deseamos lo mejor en este 2016 y agradecemos su tiempo (ahí nomás disculpen lo mal escribedo). También es importante recordar que no necesitamos un día para empezar nuevos proyectos (los propósitos de año nuevo no deberían de existir porque duran muy poco; los estilos de vida deberían ser porque serían para siempre). El día perfecto para hacerlo es hoy, ahorita mismo y ponernos en marcha, un ejemplo serían los resultados del gimnasio que realmente son buenos, sí llegan y se disfrutan pero la neta si son tardados (a ver, ¿Cuántos ya desertaron o siguen en pausa?). El momento de empezar a construir, crear, y brillar es ¡ya! y mientras eso se desarrolla no hay nada como una buena cafetera llena de café que nos de ese disfrute que hace de la vida un sueño que seguir. Dios los bendiga y Fuerte abrazo.

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