Avisos en iglesias y tiendas departamentales, dan cuenta de estos casos
Douglas, Arizona.- “Podría alguien pensar que acá , de este lado ( Arizona-Estados Unidos) estas cosas no ocurren, que estamos muy seguros, pero no, la verdad es que aquí también se están perdiendo chamacos”.
Fue la expresión de un señor que iba entrando a la iglesia de Nuestra Señora de Concepción, en la Calle 10, al percatarse que el reportero miraba detenidamente letreros puestos en el periódico mural del templo, el rostro de una niña de 9 años estaba la vista, y un letrero avisaba que esta “extraviada” desde hace unas semanas.
No solo en la iglesia se observan estos avisos, también es seguro encontrarlos colocados en paredes de tiendas departamentales grandes, como en el Walt-Mart.
En Agua Prieta, también al margen de algunas calles , se han colocado mantas de grandes dimensiones , con fotografías de personas que han desaparecido sin dejar rastro, sus familias los buscan con la esperanza de encontrarlos.
La realidad es que no hay una información , ni un solo un boletín oficial que revele qué es lo que está ocurriendo en todos estos casos.
Y se percibe que, en casos muy particulares, familiares de los desaparecidos tienen miedo de buscar, de exigir justicia.
Cuando se trata de niños y niñas, la situación es más alarmante aún.
¿Quién se los está llevando y con qué fines se los llevan?.
La sospecha es que los asesinan para extraerles sus órganos y venderlos al mejor postor, pero esa aterradora teoría no se comprueba.
Hay otras voces que especulan sobre la existencia de un mercado sexual muy organizado , ejercido y controlado por gente violenta, los llamados , “tratantes de blancas”, etcétera.
La única realidad es que nadie tiene información fresca, objetiva, real, seria.
La gente se pierde, se desaparece, y con ellas, se pulveriza toda esperanza de encontrarlos con vida.
